Ojo avizor

7 de diciembre de 2017

Las ballenas jorobadas -Megaptera novaeangliae- son muy protectoras con sus crías y siempre se mantendrán muy cerca de ellas. Estas se comunican con sus pequeños ballenatos a través de gruñidos y silbidos, y la madre siempre está pendiente de la joven cría para poder arrimarse a ella en cuestión de segundos.

En este caso son las aguas tropicales del Pacífico sur es el lugar escogido por las ballenas jorobadas para dar a luz y criar a sus pequeños, preparándolos así para un largo viaje a la Antártida. Una ballena jorobada adulta puede llegar a medir entre 15 y 18 metros, y en esta foto se encuentra a 5 metros por debajo de la superficie del agua mientras su cría coge aire. El lazo entre madre y cría está, y estará, siempre presente.

Esta fotografía ha sido ganadora de una mención honorífica en el en el certamen fotográfico MontPhoto 2017.

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