Teruel

Arquitectura serrana en Albarracín

Albarracín

Albarracín

2 de septiembre de 2013

Aupado sobre una loma que encajona el río Guadalaviar se asienta Albarracín, defendido por su muralla de origen árabe (siglo X). El largo muro, vestigio de la época en la que el pueblo trazaba la frontera entre musulmanes y cristianos, conserva varias torres intercaladas. Destacan la de Doña Blanca –hoy sala de exposiciones– y la del Andador, el mejor mirador para ver la Catedral rematada en azulejos y las azoteas de este pueblo de arquitectura serrana y color arcilla. Lo habitual es deambular por calles estrechas y empinadas, como las del Chorro y Azagra, que se adaptan al terreno con escaleras y pasadizos. Una singularidad de Albarracín son sus casas de piedra con balcones de madera. La más famosa es la Casa de la Julieta que, en una esquina, parece desafiar la gravedad.