Un arcoíris doble en Estados Unidos

Un prisma atmosférico

Un prisma atmosférico

Foto: AP

Héctor Rodríguez

6 de julio de 2016

Tras una tormenta eléctrica, un arcoíris doble se cierne sobre un cielo que se torna rosado para dar lugar a esta enigmática y bucólica tarde de verano en Georgia, Estados Unidos.

En condiciones normales el color del cielo es azul. Esto es debido a la interacción de la luz con la atmósfera y más concretamente a un fenómeno conocido como dispersión de Rayleigh.

La luz que nos llega del Sol está compuesta por distintos tipos de longitudes de onda a las cuales corresponde un color según su frecuencia. Las ondas de frecuencia cortas se traducen en una gama de color que van del azul hasta el morado. Por el contrario, las de frecuencia más larga lo hacen en tonos naranjas y rojizos. Al incidir la luz solar en la atmósfera terrestre, esta, actuando de manera similar a un prisma, produce la dispersión de las primeras, motivo por el cual vemos el cielo azul.

Sin embargo, también tiene implicaciones en la dispersión de la luz el ángulo con que incide. De este modo la mayoría de tormentas eléctricas se producen por la tarde, momento en que la luz solar incide en la atmósfera con una mayor inclinación y motivo por el cual durante el amanecer y el ocaso predominan los colores anaranjados y rojizos; en esta ocasión matizados en rosa por las condiciones atmosféricas posteriores a la tormenta eléctrica.