Un pueblo vinculado al mar

Una fría bienvenida

Hammerfest

Hammerfest

Fotografía tomada en la ciudad noruega de Hammerfest.

Una multitud recibe al príncipe heredero Gustavo en su visita al puerto noruego de Hammerfest en 1887

Banderas, aves, una barca y un arco construido con fardos de bacalao recibieron al príncipe heredero Gustavo cuando en 1887 visitó el puerto noruego de Hammerfest, una de las ciudades más septentrionales del mundo. "Toda la ciudad es de madera", dicen las notas que acompañan esta foto.

Y toda esa madera acabó siendo un problema. En 1890 un incendio destruyó la población. Después de reconstruirla, volvió a ser pasto de las llamas en 1945, esta vez por orden de Hitler, durante la ocupación de las tropas nazis mientras huían del avance soviético. Miles de ciudadanos se quedaron sin casa. Muchos sobrevivieron al invierno refugiados en cuevas.

Pero Hammerfest renació de sus cenizas una vez más. Hoy tiene unos 10.000 habitantes, la mayoría de los cuales se dedican a la industria relacionada con el mar.

Publicado en junio de 2013