Cosecha marina

Recolectores de algas

Recolectores de algas

Un grupo de pescadores portugueses recolecta algas marinas en 1950.

En Apúlia y Aver-o-Mar, dos pequeñas localidades de la costa septentrional de Portugal –apuntan las notas que acompañan esta fotografía de la década de 1950–, los habitantes se afanan en recolectar sargazo y otras algas marinas que extraen con grandes redes. Esta “cosecha” siempre se da cerca de la costa, donde el mar embravecido deposita enormes cantidades de algas.

Hoy, la mayor parte de las algas se destina al consumo humano, no a la fertilización del campo, como se hacía en la época en que se tomó esta imagen. La producción actual está dominada por los países asiáticos, como China y Japón. En Europa la mayoría de las algas marinas se recolecta de forma mecánica, aunque en algunas zonas todavía se hace a mano, con cuchillos, rastrillos, horquetas, hoces y redes. Portugal es el único productor europeo que recurre al buceo.