Normandía

1 / 30
HEMIS 0441787. La riqueza de las marismas

1 / 30

La riqueza de las marismas

El Mont-Saint-Michel se eleva en medio de praderas en las que pastorea el "cordero de pré-salé", una especie autóctona recientemente recuperada. 

Foto: Stéphane Lemaire / Gtres

Francia.-Costa-Normanda.-Rouen.-Reloj-de-la-Rue-du-Gros-Horlogeb-Anxo-Rial. Rouen

2 / 30

Rouen

La torre del Gros-Horloge, de origen medieval, aloja un mecanismo relojero que funciona desde el siglo XIV. 

Foto: Anxo Rial

qpx-68238097. La costa de alabastro

3 / 30

La costa de alabastro

Esta franja litoral de 130 kilómetros es una sucesión de playas rocosas y acantilados de hasta 120 metros de altura. Los de Étretat se consideran los más impresionantes.

Foto: Vath Sok / Age Fotostock

HEMIS 2030367. El pueblo que sedujo a Monet

4 / 30

El pueblo que sedujo a Monet

A finales del siglo XIX la pequeña localidad de Giverny se convirtió en un lugar muy concurrido por pintores. Llegaban atraídos por la luz y los campos de este rincón normando que con tanta genialidad plasmaba Claude Monet, instalado allí en 1883. Además de los amigos que el maestro invitaba, Giverny vio montar sus caballetes a un selecto grupo de artistas americanos que se alojaban en el Hôtel Baudy, hoy transformado en restaurante y museo –en la fotografía–. Entre los más conocidos se hallaban Lila Cabot Perry, Theodore Robinson y Theodore Butler, que años después sería yerno de Monet. Aquellos pintores llevaron la pasión por el impresionismo a los Estados Unidos.

Foto: Gtres

HEMIS 2399801. Honfleur

5 / 30

Honfleur

El viejo muelle de St-Catherine es el lugar más frecuentado del Vieux Bassin, el casco antiguo de esta ciudad portuaria.

Foto: Bertrand Gardel / Gtres

HEMIS 0335930. En refugio Belle Époque

6 / 30

En refugio Belle Époque

Marcel Proust comía madalenas en la terraza del Gran Hotel de Cabourg entre 1907 y 1914 durante sus frecuentes visitas a esta localidad de la Costa Florida o Fleurie. Los parisinos aristócratas y de la alta burguesía hicieron de esta población su centro de veraneo, un lugar repleto de comodidades y distracciones. El Gran Hotel, el Casino, el hipódromo y el paseo marítimo concentraban la actividad social de entonces –Edit Piaf actuó allí a menudo–y también de ahora, especialmente durante el famoso Festival de Cine que se organiza en junio y que atrae a primeras figuras de la escena internacional.

Foto: Francis Cormon / Gtres

PUN-9715. Las playas del día D

7 / 30

Las playas del día D

Arromanches-les-Bains fue uno de los escenarios del trágico desembarco aliado del 6 de junio de 1944.  

Foto: Paolo De Faveri / Age Fotostock

HEMIS 0232742. El valle del Orne

8 / 30

El valle del Orne

Normandía preserva sus paisajes de interior más genuinos en este valle alejado de las rutas famosas: praderas donde pastan caballos purasangre y trotones, bosques de robles centenarios, granjas, pueblos balnearios y ciudades que fueron residencia de los duques normandos. Alençon, la capital del valle del Orne, contiene todos los ingredientes para seducir al visitante. Por un lado, un patrimonio excepcional constituido por la iglesia de Notre-Dame, de porche gótico flamígero, la señorial Casa de Ozé, el castillo de los duques, el Museo de Bellas Artes y la casa natal de santa Teresa de Lisieux. Por otro, la animación de sus calles y, sobre todo, del mercado que cada jueves y sábado se instala frente a Notre-Dame. Además, Alençon es una base excelente para realizar caminatas por los bosques del Parque Natural Normandie-Maine. 

Foto: Gtres

TIP-475GIM02523. La abadía del Monte Saint-Michel

9 / 30

La abadía del Monte Saint-Michel

La leyenda cuenta que el arcángel san Miguel se apareció en sueños al obispo Aubert de Avranches (siglo VIII) y le pidió que erigiera un santuario. 

Foto: Giuseppe Masci / Age Fotostock

Captura de pantalla 2017-05-25 a las 13.00.23. Ciudades y paisajes de leyenda normandos

10 / 30

Ciudades y paisajes de leyenda normandos

1. Rouen. Su encantador casco viejo revela muchas de las etapas históricas de Francia. Destaca la catedral gótica, pintada por Monet, varias iglesias los museos de Bellas Artes y la casa familiar del novelista Gustave Flaubert. 
2. Giverny. Este pueblecito tiene dos enclaves ineludibles: la casa de Claude Monet y el Museo de los Impresionistas.
3. Les Andelys. Merece la pena visitarlo por su situación en el valle del Sena y su castillo.
4. Le Havre. Ubicado en el estuario del Sena, quedó destrozado tras la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruido entre 1950 y 1960. 
5. Honfleur. La zona más antigua es el barrio del puerto o Vieux Bassin. Cuna del pintor Eugène-Boudin, en el siglo XIX fue frecuentado por Sisley, Pissarro, Renoir y Cézanne.  
6. Cabourg. El Gran Hotel, el Casino y las casas señoriales de la playa mantienen el aire belle époque de la localidad.
7. Omaha Beach. En esta playa tuvo lugar una de las luchas más trágicas del Desembarco aliado en Normandía.
8. Bayeux. Su núcleo medieval reúne la catedral gótica y el Centre Guillaume-le-Conquérant, donde se expone el Tapiz de Bayeux, del siglo XI y casi 70 metros de largo. 
9. Caen. Su valioso patrimonio medieval incluye el Vieux Quartier o casco antiguo, las abadías de las Damas y de los Hombres, el Castillo Ducal y la iglesia de St-Pierre. El Memorial de Caen está dedicado al Desembarco y la paz.

montsaintmichel2. Marea alta en el Mont Saint-Michel

11 / 30

Marea alta en el Mont Saint-Michel

La marea alta que se vivió en marzo de 2015 sumergió el acceso que lleva al Mont Saint-Michel.

Foto: AP Photo / Gtres

montsaintmichel3. Mont Saint-Michel

12 / 30

Mont Saint-Michel

El Mont Saint-Michel en una fotografía de junio de 2015.

Foto: Reinhard Kungel / picture-alliance / dpa / AP Images / Gtres

Giverny

13 / 30

Giverny

Si hay un lugar que evoca por sí solo el Impresionismo, ése es Giverny, donde Claude Monet se instaló  en 1883. En este pueblo de Normandía vivió el gran pintor y su familia durante 43 años en una casa con jardín donde pudo llevar a cabo sus dos grandes pasiones: la pintura y la botánica. Durante todo este tiempo, Monet no abandonó su refugio, tomando de su jardín, permanentemente florido desde el principio de la primavera hasta el final del otoño, la materia esencial de su obra. 

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel. Recuperar la imagen original

14 / 30

Recuperar la imagen original

El Mont Saint-Michel vuelve a ser una isla durante unas horas, coincidiendo con las grandes mareas.

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel. Patrimonio de la Humanidad

15 / 30

Patrimonio de la Humanidad

Junto con la bahía homónima, el conjunto medieval fue declarado en 1979 Patrimonio Mundial.

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel entre neblinas. Entre neblina

16 / 30

Entre neblina

La escenografía de la abadía gótica aumenta con el amanecer que el mar llena de niebla.

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel. Sala de los Caballeros

17 / 30

Sala de los Caballeros

Una de las estancias más majestuosas de la abadía con sus de bóvedas y capiteles y sus 24 metros de largo.

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel. Iglesia abacial

18 / 30

Iglesia abacial

El origen de la abadía se remonta al siglo VIII, cuando se construyó la iglesia de San Miguel, que fue ampliándose mientras se convertía en un lugar de peregrinación.

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel. Joya gótica

19 / 30

Joya gótica

El recinto cuenta con tres niveles y más de 20 salas, entre las que destacan varios edificios religiosos románicos, el conjunto gótico apodado “la Maravilla” y un coro gótico flamígero.

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel. Primer destino turístico de Francia

20 / 30

Primer destino turístico de Francia

El Mont-Saint-Michel ha sido un importante centro de atracción a través de los siglos desde su orígenes hasta nuestros días. En la actualidad es el lugar más visitado de Francia.

Foto: GTRES

Mont Saint-Michel. Claustro

21 / 30

Claustro

En el interior del Mont Saint-Michel destaca el bello claustro anglonormando del siglo XIII.

Foto: GTRES

Acantilados de Etretat

22 / 30

Acantilados de Etretat

Las altas paredes de roca blanca de la Côte d'Albâtre se extiende a lo largo de 140 kilómetros, entre el estuario del Sena y el del Somme, en Normandía. El tramo más espectacular es el de la localidad de Etretat, con la Porte d'Aval, un inmenso arco de sílex, frente al que se erige una aguja pétrea de 51 metros de altura. La Manneporte, aún más monumental, está situada del otro lado de la Porte d'Aval, en el extremo de la playa de Jambourg. Claude Monet se enamoró de este lugar y pintó unos cincuenta lienzos bajo todo tipo de condiciones climáticas y en diferentes momentos del día.

Gtres

400-06764407. Costa de Alabastro

23 / 30

Costa de Alabastro

La Porte d’Aval y la Aiguille d’Étretat, de 51 metros de altura, constituyen el tramo más espectacular de un litoral con 140 kilómetros de acantilados.

FOTO: FABIO NODARI

YL2-1300990. Núcleo medieval de Honfleur

24 / 30

Núcleo medieval de Honfleur

Edificios con entramado en las fachadas aparecen a lo largo de un paseo por las calles estrechas de esta antigua localidad portuaria.

FOTO: FUNKYSTOCK / AGE FOTOSTOCK

mont-st-michel-2715 photo-marc-haegeman. Claustro del Mont St-Michel

25 / 30

Claustro del Mont St-Michel

Es una de las joyas monásticas de Francia. El claustro ocupa el más alto de los tres niveles de la abadía.

FOTO: MARC HAEGEMAN

HEMIS 0728869. Côte Fleurie

26 / 30

Côte Fleurie

Las mansiones de Trouville, Deauville y Cabourg conservan la arquitectura belle époque de este litoral.

FOTO: FRANCIS CORMON / GTRES

JibStudios. Mont Saint-Michel

27 / 30

Mont Saint-Michel

Lugar de peregrinación desde el siglo xi, es el más famoso de los 36 conjuntos monásticos que componen la Ruta de las Abadías Normandas.

FOTO: JIB STUDIOS

113616. Honfleur

28 / 30

Honfleur

El puerto y el barrio antiguo conservan la esencia medieval de los pueblos del litoral normando.

FOTO: BRIGITTE MERZ / GTES

42-21045466. Gastronomía normanda

29 / 30

Gastronomía normanda

Los quesos, la sidra y el calvados son la nota más genuina de la cocina regional. En la imagen, Caen.

FOTO: MASSIMO BORCHI / CORBIS

77770581. Bayeux

30 / 30

Bayeux

La Catedral (siglo XIII) de esta localidad de la Côte Fleurie es un icono del gótico normando por sus arcos y vidrieras.

FOTO: RICCARDO SPILA / FOTOTECA 9 X 12

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?