400 Fotos de Francia

Francia

1 / 400
ciudad fantasma oradour sur glane. Oradour-sur-Glane, Francia

1 / 400

Oradour-sur-Glane, Francia

Tras el Desembarco de Normandia en junio de 1944, y con la Segunda Guerra Mundial próxima a su fin, una división blindada de las Waffen-SS se detuvo en Orador-sur-Glane en su camino de regreso a Alemania. Tenían órdenes de tomar represalias contra los civiles, y así lo hicieron. La masacre de Oradour-sur-Glane terminó con toda la población, incluyendo a los niños, tras lo cual se procedió a reducir la ciudad a cenizas. Hoy en día, sus ruinas son un siniestro recuerdo de la peor cara de una de las grandes guerras del siglo XX.

Foto: Age fotostock

París

2 / 400

París

Una de las ciudades más deseadas del mundo, y la Torre Eiffel es uno de sus símbolos más representativos. Tenemos bellas vistas de París desde la torre Montparnasse o, con menos altura, desde el Trocadero. Es desde arriba que se vislumbra el Sena jugar a su paso por la ciudad, los puentes que lo cruzan, los parques y, sobre todo, las buhardillas, ese elemento arquitectónico que hace inconfundible a la Ciudad del Amor.

Foto: AgeFotostock

Turquant

3 / 400

Turquant

En el corazón del valle del Loira, en medio de suntuosos castillos, se halla el encantador pueblo de Turquant y sus casas trogloditas que hoy acogen talleres de artesanos que trabajan y exponen sus obras en un marco bellíssimo de paredes de piedra. La visita a las cuevas se convierte en una parada ineludible en las distintas rutas que se pueden realizar por la región. Desde la que discurre por los famosos castillos –Turquant se halla a diez kilómetros de Saumur- o la del vino. Con la adecuación de las cuevas como «pueblo de oficios del arte», se ha conseguido la preservación y puesta en valor de este patrimonio excepcional. 

Foto: AgeFotostock

Lachaise Paris Gtres. Père-Lachaise, París

4 / 400

Père-Lachaise, París

Con un tamaño mucho más grande que el de Montmartre, el Cementerio de Père-Lachaise debe su nombre al padre François d'Aix de La Chaise, confesor de Luis XIV de Francia. Tiene una gran cantidad de espacios verdes y alberga una gran cantidad de tumbas de personalidades francesas como Pierre Bourdieu, Jim Morrison, Oscar Wilde, Honoré Balzac, Fédéric Chopin, Maria Callas, Delacroix, Jaques-Luis David, Gerda Taro, Proust y un largo etcétera.

Foto: Gtres

HMS-HEMIS-1965147 cimetiere chiens. Cementerio de perros, Asnières-sur-Seine (Francia)

5 / 400

Cementerio de perros, Asnières-sur-Seine (Francia)

Cuando en 1899 las autoridades francesas aprobaron una nueva ley según la cual los cuerpos de las mascotas fallecidas no podían ser enterrados en cualquier lugar ni abandonados, se creó el Cimetière des Chiens (Cementerio de Perros). Esta iniciativa liderada por la periodista Marguerite Durand fue un éxito y actualmente cuenta con las tumbas de 40.000 animales; perros y gatos, pero también gallinas, monos, cerdos, caballos, etc. Algunas de las mascotas difuntas, además de guardar seguramente una profunda historia de amor, son también célebres, como el perro Rin Tin Tin o el gato de Alexandre Dumas.

Foto: Age fotostock

montmartre Gtres. Cementerio de Montmartre, París

6 / 400

Cementerio de Montmartre, París

Inaugurado en 1825, el también conocido como el Cementerio del Norte es el tercero más grande de París. Su cercanía a la iglesia del Sacré Coeur (Sagrado Corazón) y la abundancia de árboles y vegetación que rodea los nichos lo convierten en un lugar ideal para pasear. Además, una visita a este camposanto ofrece la oportunidad de rendir un pequeño homenaje a alguno de los personajes célebres que tienen en él su sepultura. Gustave Moureau, Emile Zola, Edgar Degas, Alexandre Dumas o Dalida entre muchos otros.

Foto: Gtres

París. Mayo en París

7 / 400

Mayo en París

París, una de las ciudades más literarias del mundo, tiene un rostro diferente en cada época del año. Pero son muchos los que coinciden que la primavera da lo mejor de París. El escritor argentino Julio Cortázar, lo opinaba así. Él, un eterno enamorado de la Ciudad de la Luz, amaba la ciudad en primavera. Se podía estar todo el día en la calle y le resultaba complicado encerrarse a leer o a trabajar. Sin duda, los cielos de París en primavera bien valen un viaje.

Foto: Gtres

Provenza. Julio en Provenza

8 / 400

Julio en Provenza

¿De qué color es la Provenza? Lo sabe todo el mundo: violeta, en un tono claro. O al menos lo es cuando florece la flor de esta planta que se extiende por gran parte del paisaje de la provincia francesa. Sus villas medievales, como Gordes, una luz que encandilo a pintores como Cézanne o Picasso, o sus formidables quesos, son reclamos que llaman la atención a miles de viajeros que llegan cada año. Eso sí, la mayoría durante la floración de la lavanda a mediados de julio a agosto.

Foto: Gtres

París

9 / 400

París

Tal vez la ciudad más literaria del mundo. Todo un clásico de Europa, La Ciudad de La Luz sigue iluminando en tercera posición. Según el ranking "World’s Best Cities" es la ciudad mejor conectada por aeropuerto del mundo. Ello la convierte en un destino perfecto para muchas convenciones y reuniones de trabajo. Por supuesto, sigue siendo destino para aficionados a la gastronomía del mundo y amantes de la cultura más selecta. Sin duda, siempre nos quedará París.

Foto: Gtres

eugenia arquitecto. El arquitecto

10 / 400

El arquitecto

Visconti, un arquitecto, muestra en 1853 a Napoleón III y Eugenia de Montijo su proyecto de ampliación del palacio del Louvre. Óleo por Ange Tissier. 1865, Versalles.

Foto: Akg / Album

palacio-compiegne. Palacio de Compiègne

11 / 400

Palacio de Compiègne

En 1853 Eugenia se casa con Napoleón III, emperador de Francia y sobrino de Bonaparte, en la catedral de Notre Dame de París. En la residencia de la imagen, los emperadores y sus cortesanos disfrutaban de estancias de un mes y medio cada otoño. En la imagen, la Galería de Baile.

Foto: Daniel Arnaudet / Rmn-grand Palais

eugenia amiens. Una emperatriz caritativa

12 / 400

Una emperatriz caritativa

Eugenia de Montijo supo que no iba a limitarse a ser una figura decorativa al lado del fundador del II Imperio. Para empezar sólo aceptó los 600.000 francos como regalo de boda del Ayuntamiento de París si éstos se destinaban a la fundación de la primera de las muchas instituciones de caridad que nacerían en sus años de reinado. En la imagen, la emperatriz Eugenia de Montijo visita la ciudad de Amiens durante una epidemia de cólera. Óleo por Auguste François Féragu. 1866. Castillo de Compiègne.

Foto: Roger-Viollet / Aurimages

eugenia hotel palais. Hôtel du Palais, en Biarritz

13 / 400

Hôtel du Palais, en Biarritz

Pese a su bonapartismo militante,  Eugenia de Montijo no se recataba de mostrar su admiración por María Antonieta y, como había ocurrido con su antecesora en el trono,  se ganó fama de frívola y soberbia. Este edificio, hoy en día un lujoso hotel, fue construido en 1854 como residencia de verano para la emperatriz Eugenia de Montijo.

Foto: Andreas Jung / Age fotostock

napoléon-eugenio. El final de una dinastía

14 / 400

El final de una dinastía

Napoleón Eugenio Luis Bonaparte marchó a luchar en las guerras zulúes en 1879. El 2 de abril escribió a su madre: "Lo que más lamento es no poder estar junto a aquellos que luchan. Me conoces lo suficientemente bien para saber que para mí es un trago amargo. Pero espero que acabe mi mala suerte". En junio, el príncipe fue abatido a lanzazos en una emboscada.

Foto: Adoc-Photos / Album

perigord-viñas. Castillo de Monbazillac

15 / 400

Castillo de Monbazillac

Paisajes de viñas del Dordoña, el origen del Perigord púrpura

La esquina sudoeste (Perigord Púrpura) está tapizada de viñas y regada por el río Dordoña. Aquí se encuentra la ciudad de Bergerac, centro de una región vitivinícola de fama mundial. Además de probar los vinos que se elaboran en la zona –en la Maison du Vin de Monbazillac o de Bergerac, por ejemplo–, conviene dedicar tiempo a conocer su patrimonio monumental. El yacimiento galorromano de Montcaret preserva mosaicos, la abadía de Cadouin guarda un bello claustro gótico y la localidad de Couze-et-St-Front ha recuperado el molino de papel de La Rouzique, documentado desde 1530. El pueblo de Le Buisson-de-Cadouin, además de la citada abadía, muestra a los visitantes las grutas de Maxange, unas galerías descubiertas por casualidad el año 2000 y que, por el momento, cuentan con un recorrido de 250 metros abiertos al público. Cerca se halla el Jardín de Planbuisson, donde pueden verse hasta 180 especies de bambús.

Foto: Gtres

perigord-catedral. Catedral de St-Front (Périgueux)

16 / 400

Catedral de St-Front (Périgueux)

Riberas del Isle

El valle es conocido como Perigord Blanco por su piedra clara. En el centro se sitúa la ciudad de Périgueux, que posee las ruinas romanas de Vesunna y la catedral de Saint-Front. Entre los castillos cabe destacar los de las localidades de Château L’Évêque y Neuvic. También hay templos notables: la abadía de Chancelade o el priorato de Merlande. Otros atractivos de la zona incluyen los paseos en canoa por los ríos Isle y Auvézère, el ecomuseo de Sorges y los mercados semanales, que invitan a degustar trufas y patés.

Foto: Gtres

perigord-rio. Abadía de St-Pierre Vantôme

17 / 400

Abadía de St-Pierre Vantôme

Valle del Dronne

El norte de la Dordoña es la zona más frondosa, de ahí su denominación de Perigord Verde. El Parque Périgord Limousin protege buena parte de sus bosques, atravesados por senderos aptos para todo tipo de visitantes. Navegar por el Dronne permite contemplar castillos y pueblos medievales, como Brantôme, que cuenta con una abadía benedictina adosada a un abrigo rocoso en el que hay galerías y viviendas "trogloditas". Además del Dronne, por aquí discurren los ríos Isle y Auvézère. Tal abundancia de cursos fluviales dio lugar a una industria papelera de la que se conservan diversos molinos.

Foto: Gtres

perigord-cueva. Gruta de Tourtoirac

18 / 400

Gruta de Tourtoirac

Tesoros subterráneos del Vézère

El Perigord Negro, en el sudeste, es un fenomenal campo de restos prehistóricos. Cerca de Montignac se localizan las magníficas cuevas de Lascaux, consideradas la Capilla Sixtina del arte rupestre por sus frescos. Al norte, la villa de Tourtoirac a orillas del Auvézère, alberga unas grutas que son una maravilla geológica. Y al sur, St-Cirq esconde la gruta del Sorcier (hechicero), con grabados rupestres. El Pôle International de la Préhistoire, en Les Eyzies, ofrece exposiciones muy interesantes. El Perigord Negro también cuenta con bonitos monumentos como la iglesia de Savignac de Miremont o el castillo de Hautefort. En cuanto a actividades, sin duda es recomendable navegar por los ríos Dordoña y Vézère.   

Foto: Gtres

Museo romantico paris. Los salones literarios de París

19 / 400

Los salones literarios de París

Al final de una callejuela adoquinada, encontramos uno de los museos de París con más encanto: el Museo de la vida romántica. En esta deliciosa casa del pintor Ary Scheffer, construida en  1830, se ha reproducido el ambiente y la filosofía romántica de los salones literarios de la época. La planta baja está dedicada a la escritora George Sand, pseudónimo de la baronesa de Dudevant: encontramos retratos, mobiliario, objetos y joyas de los siglos XVII y XIX. En el primer piso, los cuadros del pintor Ary Scheffer están rodeados por obras de sus contemporáneos.

Foto: Oficina de Turismo de París

librerías parís. Una de las librerías más famosas del mundo está en París

20 / 400

Una de las librerías más famosas del mundo está en París

Esta es una de las librerías más famosas del mundo… A mediados de los 60, el norteamericano George Whitman tomó prestado el nombre de "Shakespeare and Company" a la mítica librera Sylvia Beach para abrir esta librería, en la actual dirección de París (37 Rue de la Bûcherie). La original se encontraba en la Rue de la Bûcherie. Pero de esta ubicación queda solo un rótulo que recuerda que Sylvia Beach alojó a los grandes escritores de los años 20 y que editó el Ulises de James Joyce. Por su parte, la actual "Shakespeare & Company" alojó a grandes poetas de la generación Beat y a otros muchos escritores en su abarrotado interior. Si la visitas, seguro que encontrarás algún recital de poesía y son habituales las presentaciones de libros. Si te entran ganas de tomar un café, han abierto una cafetería muy literaria al lado mismo.

Foto: Oficina de Turismo de París

Place des vosges. La casa de Victor Hugo

21 / 400

La casa de Victor Hugo

Quién más, quién menos, al pensar en París, seguro que recuerda a Victor Hugo. Poeta, novelista y dramaturgo de una amplísima producción. Obras como Los Miserables, pero especialmente, Nuestra Señora de París, la historia del jorobado de Notre Dame, retrataron una atmósfera muy especial de París. Entre 1832 y 1848, Victor Hugo ocupó un apartamento en el Hôtel de Rohan-Guéménée, en la Place des Vosges, una de las más bellas de la ciudad. Hoy el barrio del Marais es uno de los barrios de París que recogen las últimas tendencias en cultura, arte y moda. La visita a la Casa museo de Victor Hugo nos transportará a la intimidad del genio de la literatura.

Foto: Turismo de París

Barrio latino de París. El barrio más literario de París

22 / 400

El barrio más literario de París

En la orilla izquierda del Sena encontramos el barrio más bohemio de París. Su nombre no viene de que en él haya una gran concentración de vecinos de procedencia latina; más bien, se refiere a que en la Edad Media, los habitantes de la zona eran estudiantes que utilizaban el latín para comunicarse. Hay importantes monumentos que visitar; pero, sin duda, a los amantes de la literatura les emocionará pasear por las calles por donde han pasado escritores de todas las épocas, tan importantes como Paul Veraine o Antonio Machado. Aquí vivió James Joyce, en el 71 Rue du Cardinal Lemoine y, Ernest Hemingway, en el 74 de la misma calle. 

Foto: Oficina de Turismo de París

París, ciudad literaria

23 / 400

París, ciudad literaria

Pocas ciudades tan literarias como París. Durante siglos, escritores de todo el mundo han recorrido sus calles y han usado sus cafés como lugares de escritura. De ello da buena fe las rutas literarias del Instituto Cervantes con sede en París: el poeta César Vallejo, el escritor Julio Cortázar, la hondureña Consuelo de Saint Exupéry, Dalí o Juan Goytisolo son sólo unos pocos a los que han dedicado una de sus detallas rutas literarias.

Foto: Oficina de Turismo de París

libreros. El Sena, un río con libros

24 / 400

El Sena, un río con libros

Los libreros del Sena son toda una institución de París. Se les conoce como “bouquinistes” porque están especializados en libros viejos y de ocasión, aunque cada vez más recurren al recuerdo para los turistas. Son típicos los puestos de chapa verde que se abren como armarios en la orilla derecha del Sena, del Pont Marie al Quai du Louvre, y, también, en la izquierda, del Quai de la Tournelle al Quai Voltaire, muy cerca del Barrio Latino.

Foto: Oficina de Turismo de París

Gare de Lyon Paris. Gare de Lyon, una estación de artistas

25 / 400

Gare de Lyon, una estación de artistas

A la Gare de Lyon, muy cerca del centro de París, llegan los trenes de alta velocidad de Renfe/SNCF. Si ya las estaciones de trenes suelen ser lugares de ambiente literario, ésta, en especial, inspira literatura. Es un lugar especial para muchos lectores de Ernest Hemingway, pues aquí su primera esposa perdió los manuscritos de juventud del escritor. Pero además, la Gare de Lyon es el espacio en el que se encuentra Le Train Bleu. El restaurante, que se inauguró para la Exposición Universal de 1900, fue refugio gastronómico de artistas y bohemios como Dalí, Jean Cocteau o el actor Jean Gabin.

Foto: Oficina de Turismo de París

Puentes de paris. Los puentes de París

26 / 400

Los puentes de París

El argentino Julio Cortázar fue un enamorado de París, ciudad que convirtió en su hogar cuando dejó Argentina. La conocía al detalle y le encantaba pasear por ella y por los puentes sobre el Sena (más de 30 puentes a lo largo del río). Ese amor convirtió a la ciudad en un protagonista más en gran parte de su obra. Papel indiscutible en Rayuela, por ejemplo, donde convirtió el Pont des Arts en lugar de encuentro de sus dos personajes principales, la Maga y Horacio. Este puente se construyó durante la época de Luís XIV para que los estudiantes pudieran cruzar el Sena hacia el Museo del Louvre.

Foto: Oficina de Turismo de París

169-26 Webcmjn. Café y letras en París

27 / 400

Café y letras en París

La historia de la literatura en París está directamente asociada a sus cafés y restaurantes. De algún modo, esta estrecha relación se trasladó a Buenos Aires, otra gran ciudad literaria. En París, en el Boulevard St-Germain, se encontraba el café favorito de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, el Café de Flore. En Montparnasse, las “brasseries” de las que eran asiduos escritores como Ernest Hemingway, Jean Cocteau o, entre muchos, Exra Pound. Pero, tal vez el café más poético de todos sea La Closerie des Lilas, donde escribieron escritores como Oscar Wilde y Apollinaire.

Foto: Oficina de Turismo de París

picasso la-celestina-Paris-1904-blue-period2. La Celestina, París

28 / 400

La Celestina, París

Una obra fundamental de su periodo azul, donde se manifiesta cierto pesimismo. Es una época donde Pablo Picasso refleja la soledad, la vejez, la pobreza, como esta celestina, inspirada en la tradición literaria española. Para ver este cuadro hay que ir hasta el Museo Picasso de París, ubicado en Hôtel Salé, colección formada gracias a dos daciones de los herederos del artista. 

Foto: Musée Picasso Paris

El fantasma de la ópera de París

29 / 400

El fantasma de la ópera de París

El monumental edificio de la Ópera Garnier, en el distrito IX de París, es el escenario de una famosa leyenda que apareció en 1910 con la publicación de la novela gótica del escritor Gaston Leroux, "El fantasma de la Ópera". El fantasma es un  genial músico que se esconde debido a la deformidad que sufre pero que se enamora de la joven estrella Christine Daaé, enamorada a su vez, del Conde de Chagny. La historia es una suma de tragedias, accidentes, duelos y muertes, que curiosamente tienen fundamento en noticias trágicas sucedidas en el palacio Garnier, inaugurado en 1875, que el escritor recopiló. 

Foto: Gtres

La Dama Carca de Carcassone. La Dama Carca de Carcasona

30 / 400

La Dama Carca de Carcasona

La majestuosa ciudad medieval de Carcasona tiene un origen legendario. Situada en el sur de Francia, fue feudo de los cátaros. Pero mucho antes, en la época de Carlomagno, la ciudad estaba ocupada por los musulmanes. La leyenda cuenta como Carcas, una princesa sarracena, ideo una estrategia para que Carlomagno finalizara el asedio de la ciudad, que ya duraba cinco años y que les había dejado prácticamente sin víveres. Tendrás que ir a Carcasona para saber cómo la princesa logró que todo un ejército se retirara solo con un cerdo y un saco de trigo. 

Foto: Gtres

Opera Garnier. Ópera Garnier, París (Francia)

31 / 400

Ópera Garnier, París (Francia)

Construida por orden expresa de Napoleón III, su creación formaba parte de un plan de renovación arquitectónica de toda la ciudad de París. Inaugurado oficialmente en 1875, también es conocido como Palais Garnier y debe su nombre a Charles Garnier, el arquitecto encargado del diseño del edificio. 

Foto: Gtres

perigord-castillo. Tierra de castillos

32 / 400

Tierra de castillos

Un paisaje domesticado y pulcro, jalonado por caseríos que llaman châteaux (castillos). Hay 44 fortalezas visitables en el Perigord. El pueblo de Castelnaud se erige sobre la orilla del río Dordoña y la cresta que corona su castillo del siglo XII.  

Foto: Jordan Banks / Fototeca 9x12

perigord pueblo. Beynac

33 / 400

Beynac

Algunos de "los pueblos más bellos de Francia" se hallan en esta región del país, auténtica y recóndita por su riqueza de atributos. Sobre estas líneas el pueblo medieval de Beynac-Cazenac, que cuenta con un imponente castillo. 

Foto: Fotolia

perigord-mercado. Sarlat

34 / 400

Sarlat

Los miércoles y sábados, el centro de este pueblo medieval aloja un animado mercado. La localidad de Sarlat ha servido de escenario en diversas películas de trama histórica.

Foto: Arnaud Spain / Gtres

perigord-molino. Brantôme

35 / 400

Brantôme

El Moulin de l’Abbaye es una de las fincas más antiguas de este pueblecito. Hoy es un hotel y restaurante, pues la douceur de vivre, el gusto por la vida, que caracteriza a esta región se traduce además en una pasión por la buena mesa y los frutos de la tierra.  

Foto: Morio60 / Flickr

perigord-bergerac. Bergerac, ¿cuna de Cyrano?

36 / 400

Bergerac, ¿cuna de Cyrano?

El nombre de Bergerac atrae cada año a cientos de visitantes que buscan hallar entre sus calles la casa de aquel caballero de larga nariz a quien el escritor Edmond Rostand dotó de un talento extraordinario para los poemas de amor. La casa no existe porque el verdadero Cyrano de Bergerac vivió en París, pero a cambio la ciudad posee una buena colección de atractivos que trasladan a tiempos pasados. Para empezar, el núcleo medieval, cuajado de calles estrechas y placitas; y la Maison des Vins y su claustro, enfrente del puerto fluvial. Los miércoles y sábados hay que acudir al mercado en torno a la iglesia de Notre-Dame y las tardes dedicarlas a pasear por el camino junto al río. Y una última curiosidad: el Museo del Tabaco, instalado en un palacete del siglo XVII.

Foto: Jean-Marc BARRERE / Gtres

perigord puente. Périgueux

37 / 400

Périgueux

Desde el río Dordoña se ve la catedral de St-Front emergiendo sobre el casco antiguo. Subiendo a la torre medieval de Mataguerre, se aprecia bien la estructura dual de esta urbe a orillas del Isle. 

Foto: Fotolia

perigord-jardines. Castillo de Marqueyssac

38 / 400

Castillo de Marqueyssac

Desde lo alto de las torres del castillo de Beynac se divisan otros cuatro castillos a orillas del río: Fayrac, Castelnaud –se puede visitar–, Lacoste y Marqueyssac, sobre estas líneas. Con senderos entre 150.000 bojes y un mirador a 130 metros de alto, su jardín es uno de los rincones más encantadores del valle. 

Foto: Vincent Bouvais

perigord-cueva. Lascaux 2, réplica de las pinturas originales halladas en Montignac

39 / 400

Lascaux 2, réplica de las pinturas originales halladas en Montignac

La cueva original, Lascaux 1, descubierta por cuatro chavales al rescatar a su perro en 1940, solo puede ser visitada por el presidente de la República. El soberbio edificio Lascaux 4, del estudio noruego Snohetta, inaugurado en diciembre pasado sustituye a Lascaux 2.

Foto: Gtres

perigord-dordoña. Tierra de templos

40 / 400

Tierra de templos

La Dordoña debe su abundancia de templos a las vías peregrinas que conducen hasta Rocamadour y Santiago. La abadía de Saint Avit Senieur, por ejemplo, es una destacada etapa en la Vía Lemovicensis a Santiago de Compostela.

Foto: Doug Pearson / AWL Images

perigord-castelnaud. Castelnaud-la-Chapelle

41 / 400

Castelnaud-la-Chapelle

Su castillo del siglo XII forma parte del conjunto de fortalezas que se erigen en el tramo alto del río Dordoña, en el llamado Perigord Negro.

Foto: Jordan Banks / Fototeca 9x12

perigord mapa. Mapa de la región del Perigord

42 / 400

Mapa de la región del Perigord

El valle del Dordoña a veces se estrecha y encajona entre una vegetación furiosa, y otras veces respira y se ensancha, como aspirando a pasar de ser una rivière a ser un fleuve o río mayor. 

Plaza Aspirant Dunand, París, Francia

43 / 400

Plaza Aspirant Dunand, París, Francia

Estatua de mármol de Miguel Servet del escultor y escultor Jean Baffier. En ella aparece maniatado por unas cadenas y apostado junta a la estaca de la hoguera en la que falleció quemado por orden del Tribunal de la Santa Inquisición.

Foto: Siren-Com

Captura de pantalla 2017-09-07 a la(s) 3.51.41 PM. La Sorbona

44 / 400

La Sorbona

La bella capilla de Le-mercier fue producto del mecenazgo de Richelieu, provisor de la Universidad. 

Foto: François Bibal / Rapho

Captura de pantalla 2017-09-07 a la(s) 3.34.58 PM. Las conquistas del cardenal

45 / 400

Las conquistas del cardenal

Desde el siglo XVI la monarquía francesa se hallaba cercada territorialmente por España, que poseía Flandes, Luxemburgo, el Franco Condado y Milán, además de Estados aliados como Saboya. Richelieu (a la derecha, en una medalla) se propuso invertir la situación, reforzando las fronteras mediante una cadena de fortalezas e interviniendo en la política italiana y alemana para extender la influencia francesa. La guerra abierta entre Francia y España estalló en 1635, y se saldó con decisivos avances franceses en Flandes y Cataluña

Foto: EOSGIS

LE-mp01426. Richelieu en el sitio de la Rochela

46 / 400

Richelieu en el sitio de la Rochela

Durante su ministerio, Richelieu se ganó fama de gobernante implacable, dispuesto a todo para afirmar el poder del rey. En muchas ocasiones no dudó en hacer correr la sangre para castigar a rebeldes y conspiradores. 

Foto: Leemage / Aisa

Eyedea hq1083895. Palacio de Luxemburgo

47 / 400

Palacio de Luxemburgo

María de Médicis fue coronada reina de Francia justo antes del asesinato de Enrique IV. El palacio fue construido por María de Médicis durante su regencia en el tiempo que Richelieu estuvo a su servicio. 

Foto: Bridgeman

AA379115. Retrato ecuestre de Luis XIII, por Claude Deruet. Castillo de Versalles.

48 / 400

Retrato ecuestre de Luis XIII, por Claude Deruet. Castillo de Versalles.

Los propagandistas contrarios a Richelieu dejaron la imagen de un ministro que se había adueñado totalmente de la débil voluntad de Luis XIII. La realidad fue más compleja. Durante mucho tiempo Luis miró con mucho recelo a Richelieu. Y aun después de elegirlo primer ministro, seguía sintiéndose incómodo ante un hombre 17 años mayor, con una inteligencia y una determinación de las que él mismo carecía. Richelieu supo valerse de las debilidades del rey para fortalecer su poder, por ejemplo indisponiéndolo con la reina madre y sobre todo con su esposa, Ana de Austria, y proporcionándole amistades, femeninas y masculinas, que dieran cauce a la emotividad del rey. Gracias a su condición de cardenal, no dudaba en ocasiones en sermonearlo, instándolo a comportarse a la altura de su cargo.

Pero Luis XIII nunca dejó de ser el verdadero soberano. Richelieu era sabedor de que su posición pendía del delgado hilo del favor real, y en varias ocasiones creyó perderlo, como en la Jornada de los Engaños o en la conspiración de Cinq-Mars, alentada tácitamente por el soberano. Su gran baza para mantenerse en el poder era su propia capacidad política, y la creencia que supo transmitir a Luis de que con su política la monarquía francesa recuperaría todo su esplendor. Los éxitos militares y diplomáticos que se sucedieron desde 1628 convencieron a Luis de que la política de Richelieu era la buena y que su contribución resultaba imprescindible. Como le escribía ya en 1626: "Tengo puesta en vos toda mi confianza, y ciertamente nunca he encontrado otro hombre que me sirviera tan a mi gusto...". 

Foto: Art Archive

3364539. Palacio del Louvre

49 / 400

Palacio del Louvre

El Pabellón del Reloj (en primer término) corresponde a la ampliación del palacio bajo Luis XIII, según un diseño de Lemercier. Las esculturas son de Jacques Sarrazin. 

Foto: A1PIX

Eyedea hq023317007. Chantilly

50 / 400

Chantilly

Este palacio, 30 kilómetros al norte de París, perteneció desde el siglo XVI a los Montmorency. Tras la ejecución de Enrique de Montmorency en 1632, a instancias de Richelieu, Luis XIII lo confiscó. Más tarde pasó a manos de la familia de los Condé. 

Foto: Contacto

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?