Aeronáutica

Vuelo supersónico

VUELO

VUELO

Cómo podría un avión romper la barrera del sonido sin poner de los nervios a las personas que viven justo debajo, en el área que esté sobrevolando, ni hacer que vibren las ventanas de sus casas. El Centro de Investigación de Vuelo Dryden, de la NASA, está estudiando cómo amortiguar las explosiones sónicas. Cuando los aviones rompen la barrera del sonido, dice el ingeniero aeroespacial de Dryden Edward Haering, «se producen unas ondas de choque que impactan en cada una de las partes del avión». Al sumarse los impactos del morro, las alas y la cola, oímos el estruendo.
Esto explica que un diseño aerodinámico sea el primer objetivo para lograr un vuelo supersónico menos ruidoso. Una «púa silenciosa» experimental, con forma de colmillo de narval, situada en el morro del avión podría ayudar a atenuar el ruido de la nave. Los diseños más recientes tratan de dar forma a las ondas de choque producidas a lo largo del avión para evitar que se unan y formen ese estruendo.
«Creemos estar a punto de dar con el diseño adecuado», asegura Haering. Lo que podría significar, por fin, volar desde Nueva York hasta Los Ángeles en menos de tres horas, sin despertar a todo el mundo en el trayecto. —Thomas Hayden

 

En la imagen superior: Muchos han oído una explosión sónica, pero pocos la han «visto». Cuando la velocidad de un avión es mayor que la del sonido, las ondas de densidad sonoras que emite el aparato no pueden precederlo, por lo que se acumulan a la cola, formando un cono. Cuando pasa la onda de choque, el oyente percibe de una vez todo el sonido emitido durante un largo período: la explosión sónica. Pero a medida que el avión acelera para romper la barrera del sonido, se forma a veces una extraña nube, cuyo origen sigue siendo motivo de debate. Según una de las principales teorías, en un punto cercano al avión conocido como singularidad de Prandtl-Glauert, se produce un descenso brusco de la presión, que condensa la humedad del aire y forma gotitas de agua. Sobre estas líneas, un F/A-18 Hornet, fotografiado en el instante de quebrar la barrera del sonido. Los meteoritos grandes y la lanzadera espacial producen con frecuencia explosiones sónicas audibles, antes de que la atmósfera de la Tierra les haga ralentizar su marcha por debajo de la velocidad del sonido.

Foto: NASA