Ciencia

Medir la nieve

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En el área metropolitana de Washington, D.C., se registró un récord el invierno pasado: 142 centímetros de nieve en 90 días. Los registros oficiales en esa zona empezaron a tomarse en el siglo XIX, y la técnica para medir la nieve acumulada casi no ha cambiado desde entonces.
«Es muy simple», dice el meteorólogo Chuck Bell. En Estados Unidos, la nieve todavía se mide con una regla básica, que un observador oficial (formado en el Servicio Nacional de Meteorología, SNM) inserta entre los copos caídos sobre una parcela determinada. Los lugares llanos elegidos suelen encontrarse en aeropuertos, donde se protegen del viento con barreras. Las mediciones se repiten mientras duran las nevadas, y a ellas se añaden los datos de los informes de voluntarios (que por lo general también tienen formación) para determinar los totales regionales.
Christopher Strong, meteorólogo del SNM, dice que los sensores automáticos no serían capaces de diferenciar bien la nieve arrastrada de la nieve caída, en especial durante las ventiscas. El ojo humano lo hace mejor, al concentrarse en un punto y utilizar un solo instrumento: la anticuada regla, la de toda la vida, que sigue siendo la herramienta más fiable de medir la nieve.  —Catherine Barker

 

Foto: Alex Brandon / Gtres