Más claro, agua

agua

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19 de marzo de 2015

Los investigadores estudian las estructuras internas de los órganos del cuerpo para entender su funcionamiento y sus patologías. Lo malo es que el tejido circundante puede ser un obstáculo. El equipo del biólogo Takeshi Imai ha dado con una solución: empapar los tejidos en una solución de fructosa y agua que les aporta transparencia (como este embrión de ratón).
Hasta ahora esa transparencia se obtenía con productos químicos, pero estos son de efecto lento y a veces resultan tóxicos. Además, pueden alterar las estructuras y degradar los contrastes que se usan para visibilizar los sistemas nerviosos. La solución azucarada de Imai es la primera que no afecta al objeto de estudio, lo que se traduce en una visión más clara.