Restauración

La bella y la bacteria

ansaloni

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Los frescos del siglo XVII de la iglesia de los Santos Juanes, en Valencia, ocupan unos 1.200 metros cuadrados, pero gran parte de la superficie se encuentra en malas condiciones. Las pinturas resultaron dañadas durante la guerra civil española a causa de un incendio. Posteriormente, en la década de 1960, un intento de restauración dejó restos de cola en la obra, y los nitratos de los excrementos de las palomas que se posan al otro lado del muro salieron a la superficie, dejando una sustancia blanca.

Para limpiar las pinturas murales, científicos y restauradores de la Universidad Politécnica de Valencia utilizaron unas bacterias que ingieren determinados tipos de materia orgánica. Aplican los microbios en un gel, que retiran con esponjas a los 90 minutos. Al no existir humedad, las bacterias mueren. El equipo aprendió la técnica de un proyecto de restauración llevado a cabo en Pisa. En palabras de la bióloga Pilar Bosch Roig: «Es rápido, es selectivo y es más barato que los métodos tradicionales». —Murray Carpenter

 

Foto: Marco Ansaloni