Grandes éxitos del Hubble

Gracias al Telescopio Espacial Hubble hemos descubierto la belleza que esconden las nebulosas y estrellas que nos rodean. Te mostramos sus mejores imágenes.

1 / 18
La nebulosa de la Laguna

1 / 18

La nebulosa de la Laguna

Esta colorida imagen, tomada por el Telescopio Espacial Hubble, celebra el 28° aniversario del telescopio, proporcionándonos un asiento de ventana a un extraordinario espectáculo de nacimiento y destrucción estelar.

En el centro de la foto, una estrella joven y monstruosa 200,000 veces más brillante que nuestro Sol se encuentra expulsando grandes cantidades de radiación ultravioleta y vientos estelares a modo de huracán, generando un paisaje de fantasía de crestas, cavidades y montañas de gas y polvo.

Este caos está teniendo lugar en el corazón de la Nebulosa de la Laguna, un gran vivero estelar ubicado a 4.000 años luz de distancia y visible con binoculares como una mancha de luz con un núcleo brillante.

Foto: NASA / ESA / STS cl

02-stellar-tumult-890. La nebulosa de La Quilla

2 / 18

La nebulosa de La Quilla

El nacimiento y la muerte de las estrellas crean el caos cósmico de esta imagen de la también conocida como nebulosa de Carina. «Visualmente es tan rica y costó tanto montarla – está compuesta por un mosaico de 32 imágenes diferentes, dice Levay–, que merece un lugar entre las favoritas.» Para hacer corresponder los colores con los elementos químicos, se usaron datos de un telescopio terrestre.

 

Foto:HUBBLE/ NASA/ ESA/ N. SMITH; UV. DE CALIFORNIA, BERKELEY; HUBBLE HERITAGE TEAM/ STSCI / AURA / OBSERVATORIO INTERAMERICANO DE CERRO TOLOLO / NOAO / NSF

06-celestial-wings-667. Alas celestiales

3 / 18

Alas celestiales

El gas de una estrella moribunda parece una mariposa, cuyas alas están formadas por la eyección de las capas externas del astro. Las nebulosas planetarias como NGC 6302 han proporcionado al Hubble algunas de sus imágenes más populares. «Son hermosas –declara Levay–, y las modelan dinámicas y fenómenos muy complejos.»

 

Foto: NASA / ESA / HUBBLE SM4 ERO TEAM

10-cosmic-fireworks-667. La nebulosa de la Tarántula

4 / 18

La nebulosa de la Tarántula

Un cúmulo de estrellas jóvenes ilumina un hueco entre los remolinos de polvo de la nebulosa de la Tarántula. Para Zoltan Levay, encargado de presentar al público las imágenes del Hubble, el dinamismo de la escena es irresistible. «Hay estrellas que nacen y estrellas que mueren. Una enorme cantidad de material en estado de gran agitación.»

 

 

Foto: NASA/ ESA /F. PARESCE /INAF-IASF/ R. O’CONNELL/ UV. DE VIRGINIA

09-star-power-667.  La nebulosa de la Cabeza de Caballo

5 / 18

La nebulosa de la Cabeza de Caballo

La Cámara de Gran Campo 3 del Hubble penetra en la nebulosa Cabeza de Caballo y obtiene una imagen en infrarrojo inusualmente detallada. Un clásico de la observación astronómica, la nebulosa suele verse como una figura oscura sobre un fondo brillante, pero la visión del Hubble atraviesa el velo de gas y polvo interestelares. Según Levay, es un adelanto de lo que podemos esperar del Telescopio Espacial James Webb, de la NASA.

 

Foto: NASA/ ESA/ HUBBLE HERITAGE TEAM/ STSCI / AURA

08-galactic-waltz-667. Un vals galáctico

6 / 18

Un vals galáctico

La interacción de sus fuerzas gravitatorias hace que dos galaxias espirales, llamadas colectivamente Arp 273, se curven, mientras se acercan y se preparan para fusionarse a 300 millones de años luz de la Tierra. «Parece que estuvieran bailando –dice Levay–. Girarán una alrededor de la otra durante miles de millones de años y finalmente se unirán.»

 

Foto: NASA/ ESA/ HUBBLE HERITAGE TEAM/ STSCI / AURA

La pequeña gema

7 / 18

La pequeña gema

NGC 6818, en la constelación de Sagitario (El Arquero), ya había sido fotografiada en otras ocasiones por el telescopio espacial Hubble, sin embargo, es esta última captura del telescopio la que nos muestra la nebulosa en todo su esplendor; a través de una nueva mezcla de filtros que reflejan los tonos turquesas y rosados de los que recibe su merecido nombre: la pequeña gema.Esta nube de gas se formó hace unos 3.500 años, al alcanzar una estrella similar al Sol el final de su vida y expulsar sus capas exteriores al espacio. A medida que estas capas de material estelar escapaban del núcleo fueron adoptando las caprichosas formas que podemos apreciar en la imagen.

Foto: Foto: ESA/NASA Hubble NASA/ J. Schmidt

05-spectral-vision-667. Una visión fantasmal

8 / 18

Una visión fantasmal

Lo que parece un anillo espectral suspendido en el firmamento es en realidad una burbuja de gas de 23 años luz de diámetro, el remanente de una explosión de supernova observada por primera vez en nuestros cielos hace 400 años. «La sencillez de esta imagen es fascinante –dice Levay–, pero engañosa.» Multitud de fuerzas distorsionan su forma.

Foto: NASA / ESA / HUBBLE HERITAGE TEAM / STSCI / AURA / J. HUGES / UNIVERSIDAD RUTGERS

La supernova 1987A . La Supernova 1987A

9 / 18

La Supernova 1987A

La supernova 1987A se encuentra a 163,000 años luz de distancia, en la Gran Nube de Magallanes, donde se está produciendo una tormenta de fuego debido al nacimiento de miles de estrellas. Las estrellas lejanas sirven como telón de fondo para la Supernova 1987A, ubicada en el centro de la imagen. El anillo brillante alrededor de la región central de la estrella explotada está compuesto del material expulsado por la estrella unos 20,000 años antes de su desaparición. Nubes gaseosas rodean la supernova. El color rojo de las nubes representa el brillo del gas de hidrógeno, que está alimentando una tormenta de nacimiento estelar.

La Supernova 1987A fue descubierta en 1987, y el Hubble comenzó a observar la estrella explotada a principios de la década de 1990. Esta última vista fue tomada por el telescopio en enero de 2017.

Foto: NASA / ESA / Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics/ STScI

Capturando supernovas

10 / 18

Capturando supernovas

Los astrónomos combinaron las observaciones de 3observatorios para producir esta colorida imagen multidimensional de los intrincados restos de la Supernova 1987A. El color rojo muestra el polvo recién formado en el centro del remanente de la supernova, el telescopio ALMA en Chile. Los tonos verdes y azules revelan dónde la onda expansiva de la estrella colisiona con un anillo de material alrededor de la supernova. El verde representa el resplandor de la luz visible, capturado por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA. El color azul revela el gas más caliente y se basa en datos del Observatorio de rayos X Chandra de la NASA. Inicialmente, el anillo se iluminó con el destello de luz de la explosión original. En años posteriores, el material del anillo se ha iluminado considerablemente a medida que la onda expansiva de la explosión se estrella contra él. 

Foto: NASA / ESA / NRAO/AUI/NSF / ESO/NAOJ/NRAO

La nebulosa de la Vela

11 / 18

La nebulosa de la Vela

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha desvelado con asombroso detalle una pequeña sección de los restos en expansión de una estrella masiva que explotó hace unos 8,000 años.

Conocida como la nebulosa de la Vela, lo que podemos apreciar en esta imagen son parte de uno de los restos de supernova más conocidos. Su nombre deriva de las delicadas estructuras filamentosas que componen la nebulosa, la cual tiene unos  110 años luz de diámetro. Se encuentra a unos 2.100 años luz de distancia en la constelación de Cygnus, el Cisne.

Esta vista es un mosaico de seis imágenes del Hubble de un pequeña área de aproximadamente dos años luz de diámetro, la cual solo cubre una pequeña fracción de la vasta estructura de la nebulosa.

Foto: NASA, ESA, and the Hubble Heritage Team / STScI/AURA)

03-hats-off-890. La galaxia del Sombrero

12 / 18

La galaxia del Sombrero

Esta espectacular imagen de la galaxia del Sombrero, vista casi de canto desde la Tierra, tiene «un gran valor emocional» para Levay. Recuerda con cariño a un colega que solía hablar de las noches fascinantes que había pasado contemplando esta galaxia a través del telescopio de un observatorio.

 

Foto: NASA/ HUBBLE HERITAGE TEAM / STSCI / AURA

Nebulosa de la Hélice

13 / 18

Nebulosa de la Hélice

La nebulosa de la Hélice resplandece en su cobertura gaseosa expulsada por una estrella moribunda del tamaño del Sol. Aunque parece una rosquilla vista desde la Tierra, las evidencias científicas sugieren que su formación consiste en dos discos gaseosos prácticamente perpendiculares entre sí. Situada a 690 años luz, es una de las nebulosas planetarias más cercanas a la Tierra.

Foto: NASA / ESA / UNIVERSIDAD VANDERBILT / STScI

Ecos de luz

14 / 18

Ecos de luz

¿Qué causó esta explosión enV838 Mon? Por razones desconocidas, la superficie exterior de la estrella V838 Mon se expandió de repente convirtiéndose en la estrella más brillante de toda la Vía Láctea en enero de 2002. Luego, de repente, se desvaneció. Nunca se había visto un destello estelar como este; las supernovas y las novas expulsan materia al espacio y aunque el flash V838 Mon parece expulsar material , lo que se ve en la imagen es en realidad un eco de luz que se mueve hacia el exterior de la estrella.

En un eco de luz, la luz del flash de la explosión se refleja por los anillos de material sucesivamente más distantes en la compleja serie de polvo y gas interestelar que ya rodeaba la estrella. 

Foto: NASA / ESA

Una estrella agonizante

15 / 18

Una estrella agonizante

La nebulosa Ojo de Gato se formó cuando una estrella moribunda semejante al Sol fue expulsando capas esféricas de gas a intervalos regulares, como los círculos producidos por una piedra en un lago cósmico. En 2004 el Hubble volvió a visitarla y desveló al menos 11 círculos concéntricos de gas que habían sido desprendidos por dicho astro. Esta imagen en alta resolución reveló a los astrónomos que las capas de material estelar habían sido expulsadas en intervalos de 1.500 años luz, creando una estructura cósmica similar a las capas de una cebolla.

Foro: NASA / ESA/ HEIC / HUBBLE HERITAGE TEAM / STScI/AURA

01-peerless-beauty-890. NGC 1300

16 / 18

NGC 1300

Esta imagen emblemática de la galaxia espiral NGC 1300 captada por el Hubble está llena de detalles: jóvenes y brillantes estrellas azules, brazos de polvo en espiral en torno al núcleo resplandeciente y galaxias distantes visibles a través del conjunto. «Uno podría perderse dentro de esa imagen», afirma Levay. Muchos lo han hecho.

 

Foto: NASA/ ESA/ HUBBLE HERITAGE TEAM / STSCI / AURA / P. KNEZEK WIYN

07-near-and-far-667NEW. Cerca pero lejos

17 / 18

Cerca pero lejos

En una imagen de gran profundidad, las estrellas más brillantes se encuentran cerca de nosotros, en la Vía Láctea. La mayoría de las restantes, incluido el cúmulo de la parte inferior, están en la galaxia de Andrómeda. Más allá, a miles de millones de años luz, relucen galaxias enteras. «Quizá no parezca gran cosa –dice Levay–, pero es toda la profundidad del cosmos en una imagen.»

Foto: NASA / ESA / T. M. BROWN / STSCI

Los Pilares de la Creación

18 / 18

Los Pilares de la Creación

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA revisitó en 2014 los famosos Pilares de la Creación, revelando una visión más nítida y amplia de las estructuras en esta imagen de luz visible. Los pilares son parte de una pequeña región de la Nebulosa del Águila, una vasta región de formación estelar a 6.500 años luz de la Tierra.

 

Los astrónomos combinaron varias exposiciones de Hubble para armar una vista más amplia. Los pilares altísimos tienen unos 5 años luz de altura. Los pilares están bañados por la luz ultravioleta de una agrupación de estrellas jóvenes y masivas ubicadas en la parte superior de la imagen. Se pueden ver serpentinas de gas saliendo de los pilares a medida que la radiación intensa se calienta y se evapora en el espacio. Las regiones más densas de los pilares están ocultando, tras ellas, el material de la poderosa radiación. Las estrellas nacen en lo profundo de los pilares, que están hechos de hidrógeno gaseoso frío mezclado con polvo.

Foto: NASA / ESA / Hubble Heritage Team / STScI/AURA)

La nebulosa de la Laguna

Grandes éxitos del Hubble

Al principio no fue gran cosa. Tras su puesta en órbita el 24 de abril de 1990 por la lanzadera espacial Discovery, en medio de una gran expectación, el Telescopio Espacial Hubble no tardó en fallar. En lugar de permanecer firmemente dirigido a sus objetivos celestes, temblaba y se sacudía, agitándose como un vampiro fotófobo cada vez que incidía la luz sobre sus paneles solares. La apertura de la escotilla protectora para dejar pasar la luz estelar fue tan perturbadora para el telescopio, que este cayó en una especie de coma electrónico. Y lo peor de todo fue que el Hubble resultó ser miope. Su espejo primario de 2,40 metros de diámetro, presentado como el objeto de superficie más lisa producido jamás por manos humanas, tenía un defecto de fábrica.

Las mejores fotos históricas de la Tierra desde el espacio

Más información

La Tierra vista desde el espacio

14

Fotografías


Su diseño ya había sido una concesión. Los astrónomos habían pedido un telescopio más grande, en una órbita más alta. Les dieron uno más pequeño, a tan solo 560 kilómetros de altura, porque de esa manera cabía en la bodega de la lanzadera y quedaba al alcance de los astronautas para eventuales misiones de mantenimiento. Hubo quien se quejó, aduciendo que el programa había supeditado la ciencia al espectáculo de los paseos espaciales.

Sin embargo, la lanzadera fue la salvación de la misión. Si el Hubble hubiera quedado fuera de su alcance, tal vez habría pasado a la historia como un fiasco de mil millones de dólares. En lugar de eso, fue construido de modo que todos sus componentes básicos –desde las cámaras y los ordenadores hasta los giróscopos y los radiotransmisores– fuesen accesibles para poderlos reemplazar o reparar. Las cinco misiones de reparación y mantenimiento realizadas con la lanzadera han sido esenciales para que el Hubble dejara de ser un fracaso de 12 toneladas y se con­virtiera en uno de los aparatos científicos más populares y productivos de la historia.

Grandes avances

El Telescopio Espacial Hubble ha expandido literalmente las fronteras del conocimiento humano. Utilizándolo para escudriñar las profundidades del espacio y retroceder en el tiempo cósmico con una claridad sin precedentes, los astrónomos averiguaron que las galaxias se formaron a partir de pequeños grumos de materia en el universo primigenio y que las galaxias más grandes suelen albergar agujeros negros supermasivos en el centro. Las observaciones de estrellas enanas tenues realizadas con el Hubble confirmaron que la materia normal no genera suficiente gravedad para mantener unidas las galaxias, lo que significa que la «materia oscura» responsable debe de ser algo bastante más exótico. Las mediciones de la velocidad de las ga­­laxias realizadas gracias al Hubble arrojaron los primeros indicios de la existencia de «energía oscura», la misteriosa fuerza que está acelerando el ritmo de expansión del universo.

Recientemente los investigadores del Hubble han captado la luz de una galaxia recién nacida, tal como era hace 13.000 millones de años; han medido la temperatura de un planeta caliente que orbita una estrella situada a 260 años luz de la Tierra, y han descubierto tres objetos helados en la periferia de nuestro sistema solar: un posible objetivo para la sonda New Horizons de la NASA, después de que en julio pase cerca de Plutón.

¿Cuánto sabes sobre astronomía?

Más información

TEST NG: ¿Cuánto sabes sobre astronomía?


Pero la popularidad del telescopio espacial no se debe solo a sus logros científicos, sino también a las memorables imágenes que ha producido de galaxias resplandecientes, tenues nebulosas y estrellas moribundas y desgarradas. Cuando se lanzó el Hubble, tales fotografías solían tratarse con cierto desdén en círculos de la NASA, que las consideraban mero material vistoso para embellecer las presentaciones. Pero un cuarto de siglo después, las escenas cósmicas reunidas por el equipo de Zoltan Levay, del Instituto Científico del Telescopio Espacial Hubble, han ampliado, en palabras de Steven J. Dick, «la idea misma de lo que consideramos cultura». El hecho de que a los seres humanos nos parezcan tan bellas y evocadoras como los atardeceres o las montañas terrestres reafirma que la naturaleza es una sola, y que nosotros formamos parte de ella.

Compártelo

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?