Estados Unidos pone fin al uso de chimpancés para experimentos biomédicos

Los Institutos Nacionales de Salud retiran los 50 ejemplares que aún mantenían para la investigación

chimpances

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28 de noviembre de 2015

Una de las principales obsesiones de la primatóloga Jane Goodall en su carrera conservacionista ha sido conseguir la abolición de los experimentos biomédicos con chimpancés. A principios de la década de 1980 ella misma fue testigo de las condiciones en las que vivían estos primates en los laboratorios SEMA de Maryland (Estados Unidos), donde eran utilizados como cobayas para la investigación del VIH. Esta experiencia la marcaría para siempre. Hasta tal punto quedó impresionada que desde entonces decidió dedicar su tiempo y sus esfuerzos a concienciar a la población y a presionar a los Laboratorios Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) para que desterrasen dicha práctica. Ahora, treinta años después, su deseo está a punto de cumplirse: los chimpancés no serán utilizados para investigaciones médicas, al menos en Estados Unidos. Los Institutos Nacionales de Salud contaban con una colonia de 360 ejemplares que en 2013 ya redujeron a 50.

"Hemos llegado a un punto de inflexión", ha afirmado el director de los Institutos, el doctor Francis Collins, en un comunicado en el que anuncia que en estos momentos "no hay ninguna justificación para mantener la colonia de 50 chimpancés para fines de investigación". Por su parte, Jane Goodall, al conocer la noticia, ha declarado: "He trabajado en este proyecto desde el año 1987. Ha sido un logro por etapas, y por fin ha llegado la última".

La decisión responde a la presión ejercida desde hace años por parte de numerosas organizaciones conservacionistas, entre ellas la Fundación Jane Goodall, así como a la petición expresa realizada en 2011 por la Academia de Ciencias de Estados Unidos en la que instaba a los NIH a limitar la utilización de chimpancés para investigación biomédica en casos concretos, como sería la ausencia de cualquier otro modelo para llevar a cabo el experimento o la imposibilidad ética de realizar la investigación directamente en seres humanos.

El propio Francis Collins anunció el pasado 16 junio que el Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos incluyó a los chimpancés en la lista de animales en peligro de extinción, medida que incluye a los ejemplares en cautividad que residen en el país. Esta declaración obliga a todos los investigadores a solicitar un permiso especial si quieren utilizar estos primates en estudios que puedan suponer un riesgo o padecimiento para ellos.