Exploración espacial

Encuentran oxígeno molecular por primera vez en un cometa

El hallazgo hace pensar a los científicos que estas moléculas se incorporaron al cometa durante su formación

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Rosetta estudiando el cometa

Rosetta estudiando el cometa

En esta representación se observa tanto la sonda Rosetta como Philae (el pequeño aparato que finalmente acabó posándose sobre el cometa) así como el propio cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko.

Foto: ESA

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ROSINA, el instrumento esencial para el descubrimiento

ROSINA, el instrumento esencial para el descubrimiento

En esta imagen podemos observar exactamente dónde se encuentra el Espectrómetro del Orbitador Rosetta para el Análisis de Iones y Partículas Neutras de la sonda enviada por la ESA a estudiar el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko.

Foto: ESA

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Varios meses de datos

Varios meses de datos

Los datos fueron tomados entre septiembre de 2014 y marzo de 2015 durante la trayectoria que se observa en la imagen.

Foto: ESA

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Gran cantidad de oxígeno

Gran cantidad de oxígeno

En la gráfica se puede observar la gran cantidad de oxígeno detectado en comparación con otros elementos y moléculas.

Foto: ESA

El hallazgo hace pensar a los científicos que estas moléculas se incorporaron al cometa durante su formación

La sonda Rosetta, que lleva un año estudiando el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko acaba de realizar un nuevo y sorprendente descubrimiento: que en su superficie se está liberando oxígeno en forma de gas.


El oxígeno es el tercer elemento más abundante del universo y, a pesar de ello, no es nencillo encontrarlo en forma de gas. El clásico O2 que necesitamos para sobrevivir tiene un problema básico, reacciona fácilmente y termina uniéndose con otros átomos para formar moléculas distintas. Por ejemplo, la propia radiación ultravioleta puede romper esta molécula y recombinarse para formar ozono (O3).

Sin embargo, como acaban de demostrar los datos de la sonda Rosetta enviada por la Agencia Espacial Europea (la ESA por sus siglas en inglés), esta forma gaseosa sí que se encuentra en los cometas. Al menos en el que ella se encarga de estudiar, el 67P/Churyumov–Gerasimenko.

Esta sorprendente observación sugiere a los científicos que dichas moléculas de oxígeno se incorporaron al cometa durante su formación. Y aunque ya se había detectado en las lunas congeladas de Júpiter y Saturno, el O2 no estaba dentro del inventario de especies volátiles vinculadas a los cometas hasta ahora.

Como explica Kathrin Altwegg de la Universidad de Berna, investigadora principal del Espectrómetro del Orbitador Rosetta para el Análisis de Iones y Partículas Neutras (ROSINA), “La verdad es que no esperábamos detectar O2 en el cometa —ni en una cantidad tan abundante—, porque es muy reactivo químicamente, así que ha sido toda una sorpresa”.