El carnívoro más grande que ha pisado la Tierra recala en la sede de National Geographic Society

dino

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7 de octubre de 2014

A principios del siglo XX, el barón Karl Heinrich Ernst Stromer von Reichenbach, un aristócrata alemán apasionado por la paleontología, encontró en el Sahara egipcio los restos de fósiles de una antigua y extraña criatura de proporciones descomunales. Treinta años más tarde, los valiosos restos, custodiados en un museo de Múnich, fueron destruidos por las bombas durante de la Segunda Guerra Mundial. Casi tres cuartos de siglo después, el paleontólogo Ibrahim Nizar, Explorador Emergente de National Geographic, recorrió las universidades europeas en busca del legado de Stromer. Sus pesquisas lo llevarían a nuevo al desierto, esta vez a Marruecos, donde dio con unos restos que parecían encajar con el hallazgo del aristócrata.

El análisis posterior de estos fósiles y otros restos procedentes de colecciones de museos de todo el mundo y registros históricos desvelaría que Spinosaurus aegyptiacus probablemente era el primer dinosaurio semiacuático de la Tierra, y el mayor carnívoro que ha pisado el planeta, con una longitud que supera en dos metros la del ejemplar más grande de Tyrannosaurus rex. Los científicos descubrieron que este gigantesco depredador del cretácico estaba adaptado para la vida en el agua hace unos 95 millones de años. Los resultados del estudio, publicados en la revista Science el pasado mes de septiembre, se recogen en el reportaje de portada del número de octubre de la edición española de National Geographic «En busca de Spinosaurus», y son objeto de una exposición celebrada estos días en el Museo de National Geographic, en la sede central de la Sociedad, en Washington D.C, así como una espectacular reproducción en tres dimensiones que da una idea de las enormes proporciones de este monstruoso depredador.