Editorial: Mandíbulas poderosas

Octubre de 2014

EDITORIAL_OCTUBRE2014

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2 de octubre de 2014

Desiertos remotos, saltos trepidantes en el tiempo, desafíos para la ciencia. Pasión e incertidumbre, espíritu pionero y alta tecnología. El reportaje de portada de este mes sobre el redescubrimiento de Spinosaurus aegyptiacus, el depredador más grande que jamás haya pisado la Tierra, tiene todos los ingredientes de una historia 100 % National Geographic.
A principios del siglo pasado, el barón Karl Heinrich Ernst Stromer von Reichenbach, un aristócrata alemán apasionado por la paleontología, halla en el Sahara egipcio los restos fósiles de una antigua y extraña criatura de largas espinas y proporciones descomunales. Treinta años más tarde, las bombas aliadas caen sobre Múnich y destruyen los valiosos restos custodiados en un museo de la capital bávara. Casi tres cuartos de siglo después, otro alemán (en realidad germano-marroquí), el paleontólogo Ibrahim Nizar, recorre las universidades europeas en busca del legado de Stromer. Sus pesquisas lo llevarán de nuevo al desierto, esta vez a Marruecos, donde se rumorea que un buscador de fósiles trafica con restos de animales gigantescos. ¿De Spinosaurus? Tal vez.
Nizar, Explorador Emergente de la Sociedad, hallará las claves para escribir el siguiente capítulo de la historia: el estudio de una nueva especie de carnívoro de poderosas mandíbulas que superó en tamaño a Tyrannosaurus Rex y protagonizó una extraordinaria adaptación al medio acuático, cuando el Sahara era un laberinto de caudalosos cursos fluviales rebosantes de vida. La tecnología más innovadora hará el resto: permitir a Spinosaurus regresar del pasado mediante una réplica digital a tamaño natural que, en palabras de Nizar, habría hecho sonreír al viejo aristócrata.