Espacio

Alunizajes protegidos

Seis misiones Apolo han llevado al hombre a la Luna, y han dejado tras de sí huellas de vehículos exploradores (del Apolo 15, arriba), pisadas de astronauta y reflectores láser todavía en uso que indican a los científicos la distancia entre la Tierra y el satélite. Todo ello corre peligro de ser dañado por futuros exploradores.

La NASA ha propuesto una serie de medidas para preservar zonas lunares «históricas», pues no parece factible que puedan recibir protección oficial siendo declaradas bienes del Patrimonio Mundial. La Unesco no tiene competencia sobre los cuerpos celestes, y el Tratado del Espacio Exterior de 1967 estipula que ningún país puede proclamarse dueño de la Luna.

De los errores cometidos por el programa espacial estadounidense surgen las recomendaciones. Por ejemplo, no alunizar a menos de dos kilómetros del perímetro del lugar que se quiere preservar, para no cubrirlo de polvo lunar abrasivo. El despegue también puede ser problemático. Las banderas de cinco misiones Apolo siguen en pie, pero la del Apolo 11 se clavó demasiado cerca del punto de despegue yfue abatida por el escape de los motores. —Johnna Rizzo

 

Foto: NASA