Premio Nobel de Química 2016 al desarrollo de máquinas moleculares

La Real Academia de las Ciencias de Suecia considera que los tres laureados "han miniaturizado máquinas y han llevado a la química a una nueva dimensión"

Alec Forssmann

5 de octubre de 2016

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El Premio Nobel de Química 2016 ha sido concedido a tres químicos: el francés Jean-Pierre Sauvage, de la Universidad de Estrasburgo (Francia); el escocés Sir James Fraser Stoddart, de la Universidad Northwestern de Evanston (Estados Unidos); y el holandés Bernard Lucas Feringa, de la Universidad de Groninga (Países Bajos). La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha premiado a los tres químicos "por el diseño y síntesis de las máquinas moleculares".

Los tres químicos han desarrollado moléculas con movimientos controlables, que pueden realizar una tarea cuando se les añade energía. "El desarrollo de la informática demuestra que la miniaturización de la tecnología puede conducir a una revolución", según expresa el comité de la Academia, que considera que los tres laureados "han miniaturizado máquinas y han llevado a la química a una nueva dimensión".

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En 1983, Jean-Pierre Sauvage dio el primer paso hacia la creación de una máquina molecular al conectar con éxito dos moléculas con forma de anillo, formando una cadena. Un catenano, como se denomina científicamente, es una arquitectura molecular mecánicamente entralazada. El segundo avance fue hecho por Fraser Stoddart en 1991 al desarrollar un rotaxano, que es un macrociclo atravesado por una molécula en forma de mancuerna. Stoddart demostró que el anillo o macrociclo era capaz de moverse a lo largo del eje de la mancuerna. Las aplicaciones: un elevador molecular, un músculo molecular y un chip informático de funcionamiento molecular. Por último, Bernard Feringa fue la primera persona en desarrollar un motor molecular. En 1999 ideó una pala de rotor molecular que giraba continuamente en la misma dirección. Mediante los motores moleculares ha rotado un cilindro de cristal que es unas 10.000 veces más grande que el mismo motor; y además ha diseñado un nanocoche.

El motor molecular se encuentra actualmente en la misma fase de desarrollo que el motor eléctrico en los años treinta del siglo XIX, pero será de gran importancia en la creación de nuevos materiales, sensores y sistemas de almacenamiento energético.

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