2 piezas de ámbar han conservado las alas de unas aves prehistóricas

No se ha encontrado un fósil similar a este: se aprecian las articulaciones, los músculos, las garras, la piel y las plumas primarias, secundarias y de cobertura

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alas1. Angel Wing

Angel Wing

Ala pequeña fosilizada en ámbar, bautizada como "Angel Wing".

Foto: Royal Saskatchewan Museum (RSM/ R.C. McKellar)

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alas2. Rose

Rose

Ala grande, conocida como "Rose".

Foto: Royal Saskatchewan Museum (RSM/ R.C. McKellar)

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alas3. Pájaro prehistórico

Pájaro prehistórico

Recreación del pájaro prehistórico parcialmente cubierto de resina. Según los análisis microscópicos, era de color marrón oscuro con las plumas de cobertura de un marrón más pálido con tonos plateados o blancos.

Ilustración: Chung-tat Cheung

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alas4. Mina de Angbamo

Mina de Angbamo

Las piezas de ámbar fueron extraídas de esta mina, situada en el sitio de Angbamo, al noreste de Birmania.

Foto: Mo Li

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alas5. Rose

Rose

Ámbar fosilizado del fragmento conocido como "Rose".

Foto: Royal Saskatchewan Museum (RSM/ R.C. McKellar)

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alas6. Angel Wing

Angel Wing

Fragmento del ala pequeña, "Angel Wing".

Foto: Royal Saskatchewan Museum (RSM/ R.C. McKellar)

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alas7. Articulaciones y garras

Articulaciones y garras

En las alas se aprecian las articulaciones y las garras.

Foto: Lida Xing

No se ha encontrado un fósil similar a este: se aprecian las articulaciones, los músculos, las garras, la piel y las plumas primarias, secundarias y de cobertura

Hace unos cien millones de años, durante el Cretácico, un árbol segregó resina porque estaba herido. Su sangre pegajosa se escurrió y unos pájaros pequeños, no se sabe si vivos o muertos, quedaron atrapados en la resina y sus cadáveres se fosilizaron. Ese instante único, que se remonta a un tiempo inmemorial, quedó petrificado en ámbar. Hoy se conservan dos piezas, de 1,6 y 8,5 gramos, recogidas en 2015 en el sitio de Angbamo, al noreste de Birmania. Las piedras de ámbar, que han preservado milagrosamente dos fragmentos de las alas, fueron pulidas por mineros locales y una de ellas iba a ser transformada en un valioso colgante al que ya le habían puesto nombre: Alas de Ángel. Un estudio publicado el pasado martes en Nature Communications ha revelado su contenido. El proyecto ha sido financiado por National Geographic.

Las piedras de ámbar fueron pulidas por mineros locales e iban a ser transformadas en joyas

"Informamos sobre la osteología, el plumaje y la pterilosis [la distribución del plumaje en el cuerpo de las aves] de dos alas de terópodos excepcionalmente conservadas en ámbar birmano, con restos de tejidos blandos", señala el estudio, codirigido por Lida Xing y Ryan McKellar. En los últimos tiempos se han encontrado fósiles de aves prehistóricas e inclusiones de plumas en ámbar, pero nada que se parezca a esto: en las alas se aprecian las articulaciones, los músculos, las garras, la piel y las plumas primarias, secundarias y las de cobertura. Probablemente pertenecían a dos pájaros de la misma especie y, según los análisis microscópicos, eran de color marrón oscuro con las plumas de cobertura de un marrón más pálido con tonos plateados o blancos. Y un detalle: la microestructura y distribución de las plumas es muy similar a la de los pájaros actuales.