Observan un viento intenso en los alrededores de un agujero negro

Disco de acreción de V404 Cygni

Disco de acreción de V404 Cygni

Imagen: Gabriel Pérez, SMM, Instituto de Astrofísica de Canarias / University of Southampton

Un equipo de astrofísicos observa por primera vez este fenómeno, que regula la acumulación de material en un agujero negro

Un huracán, por violento que sea, se queda corto. Imagina un viento endiabladamente intenso, cuyas partículas recorren 3.000 kilómetros en un segundo. De Barcelona a Moscú en un segundo...  Un viento así sólo puede existir en el espacio.

Pero ese viento existe. Y ha sido detectado con el Gran Telescopio Canarias, el mayor telescopio óptico del mundo, situado en la isla de La Palma, que observa la luz visible e infrarroja procedente del espacio. Este fenómeno ha sido observado por primera vez alrededor de un agujero negro: V404 Cygni, descubierto en 1989 y que es uno de los más cercanos a la Tierra, a unos 8.000 años luz de distancia.

El agujero negro V404 Cygni es uno de los más cercanos a la Tierra, a 8.000 años luz

El agujero negro V404 Cygni es muy masivo, más de diez veces el tamaño del Sol. Durante unas dos semanas de junio de 2015 emitió un brillo cegador al devorar material desprendido por una estrella compañera de órbita. Un equipo internacional de astrofísicos estuvo ahí para presenciar los estallidos brillantes. Los resultados, publicados en Nature el pasado lunes, "muestran la presencia de un viento de material neutro, hidrógeno y helio no ionizados, que se forma en las capas externas del disco de acreción, regulando la acumulación de material en el agujero negro ", explica en un comunicado la Universidad de Southampton, que participa en la investigación. Los discos de acreción se forman en los sistemas estelares binarios, en los que una estrella compañera de órbita alimenta a un objeto central masivo, cuya fuerte gravedad atrae el material hasta su superficie.

El viento que se forma es tan veloz e intenso que no cae atrapado en el campo gravitatorio que hay alrededor del agujero negro. Lo que queda al final de estos episodios brillantes, con una potencia de destello de mil soles, es una nebulosa formada con el material expulsado por el viento. Este fenómeno, observado por primera vez en un agujero negro, permite hacer estimaciones sobre la cantidad de masa expulsada al medio interestelar. "El estallido de V404 Cygni, debido a la complejidad y gran cantidad y calidad de las observaciones, nos ayudará a entender cómo tragan material los agujeros negros a través de sus discos de acreción", expresa Teo Muñoz Darias, el principal autor del estudio, del Instituto de Astrofísica de Canarias.