Lucy, la Australopithecus, murió al caerse de un árbol

Tenía 20 años cuando cayó de una altura de más de 12 metros y falleció rápidamente, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature

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John Kappelman, el investigador principal

John Kappelman, el investigador principal

El trabajo de Kappelman y su equipo ha permitido conocer cómo fue la muerte de uno de los ejemplares más famosos e importantes en el árbol de la evolución humana. En la imagen sostiene algunas reproducciones de los huesos de Lucy que le han permitido llegar a la conclusión de que murió tras una fuerte caída desde más de 12 metros de altura.

Foto: Marsha Miller, UT Austin

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Investigando a Lucy

Investigando a Lucy

John Kappelman analizando minuciosamente los restos de Lucy.

Foto: Marsha Miller, UT Austin

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Lucy, el homínido más famoso del mundo

Lucy, el homínido más famoso del mundo

Este es el aspecto que tendría Lucy, la Australopithecus afarensis, según los especialistas.

Foto: CC

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Analizando los restos

Analizando los restos

John Kappelman y Richard Ketcham analizan los huesos de Lucy durante el escaneo de los mismos con tecnología puntera.

Foto: Marsha Miller, UT Austin

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El esqueleto de Lucy

El esqueleto de Lucy

La Australopithecus afarensis más famosa del mundo tiene unos 3,18 millones de años de edad.

Foto: UT Austin

Tenía 20 años cuando cayó de una altura de más de 12 metros y falleció rápidamente, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature

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Lucy, la australopithecus más famosa del mundo

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Lucy, la famosa Australopithecus afarensis, ancestro de los humanos modernos, vivía hace 3,18 millones de años en la actual Etiopía. Se trata de uno de especímenes más famosos por su importancia en el árbol de la evolución humana y ahora, gracias a un estudio de la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos), sabemos algo más sobre ella: probablemente cayó de un árbol muy alto y murió rápidamente.

Como apunta John Kappelman, profesor de ciencias geológicas en la Universidad de Texas en Austin, y autor principal del estudio publicado en la revista Nature, "es irónico que el fósil que protagoniza el debate sobre el papel arbóreo en la evolución humana muriera posiblemente de las heridas sufridas en una caída de un árbol".

Pero, ¿cómo saben los científicos que cayó de un árbol?

"Lucy es valiosa. Solo hay una Lucy y queremos estudiarla tanto como sea posible" explica Richard Ketcham, coautor del trabajo, de ahí que una de las claves de la investigación sea la metodología. Durante 10 días los investigadores escanearon el 40% del esqueleto de Lucy obteniendo imágenes de tomografía computarizada, una técnica no destructiva con mayor resolución que la tomografía médica y que permite escanear a través de materiales sólidos, como las rocas.

Gracias a estas imágenes pudieron observar que el extremo del húmero derecho está fracturado de una manera que normalmente no se ve en los fósiles. Preserva una serie de cortes afilados y limpios con pequeños fragmentos de huesos y astillas.

"Ese tipo de fractura es resultado de una mano que toca el suelo durante una caída, que hace que impacten los elementos del hombro hasta crear una marca única en el húmero", señala el investigador, que consultó a Stephen Pearce, un cirujano ortopédico, por medio de un modelo 3-D a escala humana de los huesos de Lucy.

De este modo Pearce confirmó las sospechas de Kappelman: la lesión era compatible con una fractura de húmero proximal en cuatro partes, causada por una caída desde una altura considerable que Lucy intentó parar estirando el brazo.

Al no haber ninguna evidencia de curación, los investigadores han concluido que las roturas se produjeron en un momento próximo a la muerte

Tal y como apuntan desde Sinc, el estudio identifica fracturas similares, pero menos graves, en el hombro izquierdo y otras a lo largo de todo el esqueleto, incluidas roturas en el tobillo derecho, en la rodilla izquierda y en la pelvis. Además observaron una prueba aún más sutil: la fractura de la primera costilla, lo cual cuadra perfectamente con una caída desde esa altura.

Y claro, al no haber ninguna evidencia de curación, los investigadores han concluido que las roturas se produjeron en un momento próximo a la muerte. Incluso que fuera dicha caída la causa de la muerte.

¿Qué hacía en un árbol tan alto?

Una duda sigue rondando la cabeza de los antropólogos: ¿por qué estaba subida a un árbol antes de morir? Kappleman parece que lo tiene claro. Según él, al ser pequeña –medía poco más de un metro y pesaba unos 27 kilos- debió buscar refugio nocturno en los árboles, lejos de predadores que podrían acabar con su vida.

El motivo de la caída sigue siendo una incógnita, sin embargo, según el comunicado emitido por los investigadores, probablemente golpeó el suelo en su caída a más de 56 kilómetros por hora. Y en base al patrón de las roturas, Kappelman cree que aterrizó con los pies, preparó sus brazos al caer hacia adelante y "la muerte le siguió rápidamente" apunta.

El Museo Nacional de Etiopía ha creado un sistema de intercambio de los datos de los investigadores que, en palabras del propio Kappleman, “lidera el intercambio abierto de datos digitales". Se puede acceder al conjunto de archivos en 3-D del hombro y la rodilla de Lucy para que cualquiera pueda descargarlos y evaluar la hipótesis por sí mismo. También han puesto a disposición del público materiales didácticos y archivos 3-D en la página web elucy.org.