Los primeros humanos europeos no usaron fuego para consumir alimentos

"El desarrollo de las técnicas para controlar y usar el fuego tuvo lugar en algún momento entre hace 1,2 millones y 800.000 años", según Karen Hardy, la principal autora de un estudio sorprendente

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atapuerca1. Mandíbula de Atapuerca

Mandíbula de Atapuerca

La mandíbula del hominino más antiguo de Europa, descubierta en 2007 en la Sima de Elefante del yacimiento de Atapuerca.

Foto: CENIEH

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atapuerca2. Microfósiles de la placa dental

Microfósiles de la placa dental

Los microfósiles detectados en la mandíbula de Atapuerca.

Foto: Karen Hardy

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atapuerca4. Fragmento de mandíbula

Fragmento de mandíbula

El fragmento de mandíbula, de 1,2 millones de años de antigüedad, en una fotografía de 2008, un año después de su hallazgo.

Foto: Israel L. Murillo / AP Photo / Gtres

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atapuerca3. Excavaciones en Atapuerca

Excavaciones en Atapuerca

Excavaciones arqueológicas en la sierra de Atapuerca, en la provinca de Burgos, en Castilla y León.

Foto: Israel L. Murillo / AP Photo / Gtres

"El desarrollo de las técnicas para controlar y usar el fuego tuvo lugar en algún momento entre hace 1,2 millones y 800.000 años", según Karen Hardy, la principal autora de un estudio sorprendente

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La prueba directa más antigua de consumo de alimentos por parte del género Homo procede de un fragmento de mandíbula hallado en 2007 en la Sima del Elefante de Atapuerca, según anunció ayer la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). El análisis de los microfósiles incrustados en la placa dental de una de las muelas, de 1,2 millones de años de antigüedad y perteneciente a uno de los primeros humanos europeos, arroja resultados sorprendentes. El cálculo dental de este hominino indica que ingirió alimentos crudos, por lo que el uso intencionado del fuego aún no se habría producido. Saber cuándo se produjo el uso intencionado del fuego es imprescindible para entender la evolución humana porque los alimentos cocinados proporcionan mayor energía y el uso del fuego para cocinar podría estar relacionado con el aumento de tamaño del cerebro humano a partir de hace 800.000 años. En el nuevo estudio, publicado en The Science of Nature, participan diferentes instituciones internacionales, entre ellas ICREA de la UAB, y la Universidad de York.

Los restos más antiguos de una hoguera en Europa se encuentran en la Cueva Negra de Murcia

En la muela de este individuo primitivo se han detectado trazas de tejido animal crudo, granos de polen de una especie de pino, gránulos de almidón crudos que indican el consumo de plantas herbáceas gramíneas, fragmentos de insectos, esporas fúngicas y un resto de fibra vegetal no comestible junto a un surco interdental, lo que sugiere su posible uso como palillo dental. Ninguno de los restos fue sometido al fuego y tampoco hay evidencias de inhalación de microcarbón, que suele ser un claro indicador de proximidad al fuego. Obviamente se podría pensar que su dieta era un caso aislado, pero las pruebas más antiguas de uso de fuego en Europa tienen 800.000 años de antigüedad. Los restos más antiguos de una hoguera en Europa se encuentran en el yacimiento de Cueva Negra en Murcia y, en un tiempo posterior, en el yacimiento israelí de Gesher Benot Ya’aqov, según apunta Karen Hardy, la autora principal de la investigación.

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"En este estudio hemos podido demostrar que los europeos más antiguos entendían y explotaban su entorno para obtener una dieta equilibrada hace 1,2 millones de años, comiendo diversidad de alimentos y combinando plantas ricas en almidón -carbohidratos- con carne", explica Hardy. "Todo ello nos hace pensar que el desarrollo de las técnicas para controlar y usar el fuego tuvo lugar en algún momento entre hace 1,2 millones y 800.000 años, lo que revela una nueva cronología sobre cuándo empezaron los primeros humanos a cocinar los alimentos", destaca.