Las claves del liderazgo español en la donación y trasplante de órganos

Trasplante de riñón

Trasplante de riñón

Instrumental quirúrgico utilizado durante un trasplante de riñón en el Hospital Universitario MedStar Georgetown, en Washington D.C., en la capital de Estados Unidos.

Foto: Molly Riley / AP Photo / Gtres

España se encuentra en una posición privilegiada, por delante de Croacia y Estados Unidos, y los datos de 2016, aún no anunciados, "son mucho mejores que los de 2015", según la ONT

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España es líder mundial en donaciones de órganos de personas fallecidas, con cuarenta donantes y más de cien procedimientos de trasplante por cada millón de habitantes en 2015, según informa un estudio científico desarrollado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y publicado hoy en American Journal of Transplantation. España se encuentra en una posición privilegiada, por delante de Croacia y Estados Unidos, y los datos de 2016, que aún no han sido anunciados, "son mucho mejores que los de 2015, pues se ha sobrepasado con creces los cuarenta donantes por cada millón de habitantes", según revela la ONT a National Geographic. El artículo científico contiene información importante que puede ayudar a Estados Unidos y a otros países a resolver el problema mundial de la escasez de órganos de trasplante.

Cerca de 120.000 personas de Estados Unidos necesitan un trasplante para salvar la vida y, cada diez minutos, se añade un individuo a la extensa lista de espera. Muchas personas mueren o experimentan una mala calidad de vida mientras se encuentran en lista de espera para un trasplante, debio a la esasez de órganos. El modelo español, en funcionamiento desde hace más de veinte años, se basa en la designación de profesionales apropiados, principalmente médicos de cuidados intensivos, para que la donación ocurra cuando un paciente muere en condiciones que permitan la donación de órganos. La ONT y las oficinas regionales de coordinación apoyan a estos profesionales. Para este modelo también constituye una prioridad detectar las oportunidades de donación no sólo en las unidades de cuidados intensivos, sino también en los departamentos de urgencias y hospitales. Considera, además, la donación de órganos de personas mayores de 65 años y la donación después de la muerte circulatoria, en que la circulación, los latidos del corazón y la respiración se detienen de forma irreversible.

España considera la donación de personas mayores de 65 años y después de la muerte circulatoria

"El éxito más importante es que el sistema ha logrado que la donación de órganos se considere rutinariamente cuando muere un paciente", dice Beatriz Domínguez-Gil, coautora del estudio. "Los profesionales que atienden a estos pacientes en nuestro país, y que les ofrecen cuidados intensivos al final de sus vidas, consideran que es su deber explorar sistemáticamente sus deseos con respecto a la donación de órganos después de la muerte", añade. Rafael Matesanz, creador de la ONT y coautor del estudio, sostiene que "los elementos y estrategias del modelo español podrían ser aplicables a otros países, con algunas adaptaciones dependiendo de la organización de la donación de órganos, del tipo de sistema sanitario implantado y otros factores".