El Kilauea amenaza con una posible erupción explosiva

El volcán más activo de Hawái desafía las zonas más pobladas de la isla con un tipo de erupción que según los científicos podría ser mucho más violenta.

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Cráter del volcán Kilauea

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Cráter del volcán Kilauea

Tal y como ha anunciado el Servicio Geológico de Estados Unidos el cráter Halema’uma’u ha estado drenando hacia el interior de la Tierra parte de su ardiente contenido.

Foto: Gtres

Columna de humo del Kilauea

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Columna de humo del Kilauea

Las impresionantes columnas de humo de este volcán hawaiano son visibles desde varios kilómetros de distancia.

Foto: Gtres

Carretera cortada por la lava del volcán

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Carretera cortada por la lava del volcán

La lava fundida ha llegado a algunas carreteras generando imágenes dantescas, como esta.

Foto: Gtres

Vista aérea del volcán Kilauea

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Vista aérea del volcán Kilauea

La erupción actual ha venido precedida por una serie de terremotos, deformaciones del terreno y emisiones de gas y ha obligado a evacuar a unas 2.000 personas.

Foto: Gtres

Enorme columna de humo del volcán hawaiano

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Enorme columna de humo del volcán hawaiano

La erupción del volcán ha provocado la emisión de gran cantidad de gases, como el dióxido de azufre, altamente tóxico para los humanos.

Foto: Gtres

Cráter del volcán Kilauea

El Kilauea amenaza con una posible erupción explosiva

Desde el pasado 2 de mayo, el volcán más activo de Hawái, el Kilauea, está en erupción. Eso en sí mismo no es una novedad, pues lleva tres décadas emanando lava. Sin embargo, la erupción actual es distinta y podría ser mucho más violenta. Precedida por una serie de terremotos, deformaciones del terreno y emisiones de gas –en gran parte dióxido de azufre, altamente tóxico–, en esta ocasión la erupción de este volcán cuyo nombre en hawaiano hace referencia precisamente a su frecuente flujo de lava (Kilauea podría traducirse como "arrojar" o "extenderse mucho") ha obligado a evacuar a unas 2.000 personas residentes de Lanipuna Gardens, en el distrito de Pahoa, en el este de la isla.

Una vida a pie del volcán

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A consecuencia de esta erupción se ha abierto una docena de nuevas fisuras en la superficie por donde han surgido ingentes cantidades de lava, una enorme mole ardiente (se halla a entre 700 y 1.200 ºC de temperatura) que avanza, imparable, arrasando con todo lo que encuentra a su alrededor: árboles, coches y, por el momento, hasta una treintena de casas y edificios.

Una enorme mole ardiente avanza, imparable, arrasando con todo lo que encuentra a su alrededor.

"El Kilauea ha estado en erupción más o menos continuamente desde 1983 –dice el vulcanólogo y profesor de geofísica de la Universidad de Stanford Paul Segall.– Las erupciones se habían dado en áreas escasamente pobladas que fueron invadidas por coladas de lava hace mucho tiempo. A partir del 2 de mayo la erupción se desplazó hacia el este, a través de la denominada Zona de Rift Este, acercándose a núcleos de población. El acceso por carretera a esa zona es limitado, por lo que si las carreteras quedan cortadas, las personas que viven al sur se quedarán bastante aisladas".

La importancia de los terremotos

El elemento detonante fue un terremoto de magnitud 6,9, "de una escala no vista desde 1975. Estos eventos pueden cambiar la dinámica del volcán", añade Segall.

Una de las consecuencias de la potencia desatada en el Kilauea es que, según ha anunciado el Servicio Geológico de Estados Unidos, uno de los cráteres del Kilauea, llamado Halema’uma’u, colmado de lava, ha estado drenando hacia el interior de la Tierra parte de su ardiente contenido. El nivel del lago de lava de ese cráter ha bajado mucho (hasta el momento, más de 200 metros por debajo del borde del cráter); la lava está retrocediendo por el conducto vertical que lleva el magma desde el interior de la Tierra hasta el cráter.

El elemento detonante fue un terremoto de magnitud 6,9, de una escala no vista desde 1975.

"Se podría pensar que eso es algo bueno –explica Segall–. Pero si desciende lo suficiente como para permitir que el agua subterránea penetre en el conducto volcánico y entre en contacto con la lava ardiente, se podrían producir erupciones potencialmente explosivas. El nivel freático en el Kilauea es muy bajo, cientos de metros bajo la superficie, por lo que la lava tendría que descender mucho".

Las frías aguas subterráneas sufrirían un aumento dramático de temperatura y generarían una gran cantidad de vapor. Un marco peligroso, pues las rocas que caen en el interior del cráter, procedentes de los frecuentes desprendimientos de las paredes internas del volcán, podrían taponar la salida del vapor y generar tal presión que el tapón rocoso podría explotar, y lanzar inmensas rocas de hasta 12 toneladas a una distancia de un kilómetro, y otras más pequeñas mucho más lejos. Todo ese colosal fenómeno se vería acompañado de la emanación de grandes cantidades de cenizas, dióxido de azufre y lluvia ácida.

El volcán bajo el glaciar en Islandia

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A día de hoy Hawái ha declarado el estado de emergencia. Para más inri, una de las coladas de lava se está acercando a una planta geotérmica, la Puna Geothermal Venture (PNV), donde se almacenan miles de litros de un gas volátil llamado pentano, el cual se ha retirado de la instalación para evitar daños mayores.

Por todo ello, la situación de alerta es máxima: la gran cantidad de magma que aún permanece bajo la superficie hace que no se puedan descartas nuevas erupciones enormes. La naturaleza en estado superlativo.

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