El Hubble capta unas impresionantes auroras en Júpiter

Las auroras de Júpiter, descubiertas en 1979, son mucho más grandes y energéticas que las de la Tierra y, además, nunca se acaban

Fuegos artificiales en Júpiter

Fuegos artificiales en Júpiter

Imagen de Júpiter tomada por el telescopio espacial Hubble durante la primavera de 2014 y superposición de las auroras observadas en 2016. En la parte inferior derecha se distingue la denominada Gran Mancha Roja, un enorme remolino que gira en sentido antihorario. "Parece como si Júpiter estuviera festejando con fuegos artificiales la inminente llegada de Juno", dice Jonathan Nichols, principal autor del estudio.

Foto: NASA, ESA

30 de junio de 2016

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El telescopio espacial Hubble, en órbita alrededor de la Tierra, ha captado unas impresionantes auroras en los polos de Júpiter, el cuerpo celeste más grande del Sistema Solar, compuesto principalmente por hidrógeno y reconocible por la denominada Gran Mancha Roja, un enorme remolino que gira en sentido antihorario. Las auroras de Júpiter fueron descubiertas por la sonda Voyager 1 en 1979, pero ahora se pueden observar en todo su esplendor gracias al Hubble, que puede captar la radiación ultravioleta, según informa hoy la Agencia Espacial Europea (ESA).

Las auroras de Júpiter son mucho más grandes que todo nuestro planeta, también son mucho más energéticas y, a diferencia de las que se ven en la Tierra, nunca se acaban. Se forman cuando las partículas de alta energía penetran en la atmósfera planetaria cerca de los polos magnéticos y chocan con átomos de gas, por eso en el hemisferio norte de la Tierra hay auroras boreales y en el hemisferio sur auroras australes. Los astrónomos están investigando cómo reaccionan estas auroras de Júpiter al viento solar, un flujo de partículas cargadas, sobre todo electrones y protones, que expulsa el Sol y que escapan de su gravedad. En las auroras de Júpiter no sólo intervienen las partículas eyectadas por el viento solar, sino también las partículas procedentes de Ío, uno de los cuatro satélites de Júpiter, descubiertos por Galileo.

Ya se habían detectado auroras en Júpiter, pero Hubble las ha observado en todo su esplendor

"Estas auroras son espectaculares y son algunas de las más activas que he visto en mi vida", dice Jonathan Nichols, de la Universidad de Leicester, el principal autor de un estudio sobre este maravilloso fenómeno. "Parece como si Júpiter estuviera festejando con fuegos artificiales la inminente llegada de Juno", añade. Se refiere a la sonda espacial Juno que, según calcula la NASA, llegará a Júpiter el próximo 4 de julio y seguirá una órbita polar que, entre otras cosas, aportará información sobre el origen y la evolución del planeta. "Mientras el Hubble observa y realiza mediciones en las auroras de Júpiter, Juno efectúa mediciones sobre las propiedades del viento solar; una perfecta colaboración entre un telescopio y una sonda espacial", señala el comunicado de la ESA.