Hallan dos joyas neolíticas únicas en Europa y seis cráneos completos de animales en el yacimiento de La Draga

La fosa y los restos encontrados en el yacimiento arqueológico de Banyoles constituyen una importante evidencia de prácticas rituales

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Hallazgos del yacimiento de la Draga

Hallazgos del yacimiento de la Draga

Las joyas son un anillo doble y un colgante de hueso con triple perforación

Foto: Comunicación CSIC

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Cornamenta tallada

Cornamenta tallada

En esta campaña, han participado estudiantes de diversas universidades y centros españoles y europeas.

Foto: Comunicación CSIC

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Cornamenta tallada en el yacimiento de La Draga. Cornamenta tallada

Cornamenta tallada

Los científicos destacan el buen estado de los objetos encontrados

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Yacimiento de la Draga

Yacimiento de la Draga

El poblado neolítico de La Draga se encuentra situado en el lado oriental del lago de Banyoles, en Gerona.

Imagen: Google Maps

7 de julio de 2016

Un anillo doble y un colgante de hueso con triple perforación son dos de los hallazgos de los trabajos de excavación de este año en el yacimiento neolítico de La Draga (Banyoles, Girona). Se trata de dos joyas únicas hasta el momento en Europa occidental. En la misma fosa, los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Autónoma de Barcelona han encontrado seis cráneos completos con cuernos tallados, algo poco habitual, y abundante material arqueológico. Supone, según los científicos, la mayor y más importante evidencia” de prácticas rituales identificada hasta ahora en el poblado.

Los trabajos de excavación han permitido recuperar, además del anillo doble y el colgante con tres perforaciones, un colgante realizado en ostra así como hojas de azuela pulidas (la azuela es un hacha pequeña con hoja curvada), elementos ornamentales y enseres de sílex y hueso. Por su parte, los cráneos se corresponden con dos bueyes, tres cabras y un corzo. Y también se han catalogado numerosos restos faunísticos de varias especies en muy buen estado de conservación.

“El relleno de esta estructura y el material recuperado constituye un conjunto con una significación especial. Se puede relacionar con alguna práctica ritual, en la que algunas partes concretas de animales -como los cráneos con cuernos- fueron depositados expresamente dentro de una fosa. Este tipo de prácticas se ha documentado en alguna ocasión en La Draga pero no con la magnitud y claridad de la estudiada este año. Esto puede responder a la intención de realizar algún tipo de ofrenda en la que el papel de los animales con cuernos tuviera una significación especial”, explican Xavier Terradas, científico del CSIC en la Institución Milà i Fontanals, y Antoni Palomo, investigador de Prehistoria de la UAB.

La presencia de cráneos de bueyes especialmente transformados para ser exhibidos es una práctica conocida desde el inicio del Neolítico y muy extendida a lo largo de todo el Mediterráneo. El buey se ha considerado tradicionalmente como un animal que representa diferentes atributos como la fertilidad, la fuerza o el agua y, a menudo, se emplea en rituales fundacionales de cabañas y como elemento de acompañamiento en los rituales funerarios, señalan los investigadores.

Yacimiento de La Draga

Dada la importancia del yacimiento, se ha estructurado un nuevo proyecto de investigación a su alrededor

El poblado neolítico de La Draga se encuentra situado en el lado oriental del lago de Banyoles. Los humanos que ocuparon el asentamiento lo hicieron de forma prácticamente continua a lo largo de unos 400 años. La Draga alberga, por tanto, numerosas claves para el estudio de las formas de vida de las primeras poblaciones neolíticas.

Su descubrimiento se produjo en 1990 y desde entonces se llevan a cabo excavaciones bajo la coordinación del Museo Arqueológico de Banyoles. Dada la importancia del yacimiento, desde 2008 se ha estructurado un nuevo proyecto de investigación a su alrededor que permite realizar una aproximación más completa a toda la singularidad del yacimiento. En este proyecto participan el CSIC, la Universidad Autónoma de Barcelona y el Museo de Arqueología de Cataluña.