Encuentran fósiles de mamíferos marinos de hace 10 millones de años en Jaén

Los fósiles, sobre todo cetáceos y pinnípedos, han sido hallados en la provincia de Jaén, entre Andújar y Villanueva de la Reina, en una zona de difícil acceso

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fosiles1. Costillas de un sirénido

Costillas de un sirénido

Conjunto de costillas de un sirénido.

Foto: Universidad de Jaén

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fosiles4. Restos fósiles

Restos fósiles

Matías Reolid con algunos de los restos fósiles hallados.

Foto: Universidad de Jaén

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fosiles3. Caja torácica

Caja torácica

Caja torácica parcial de un pinnípedo.

Foto: Universidad de Jaén

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fosiles2. Exploración en el cauce

Exploración en el cauce

Matías Reolid durante una exploración en el cauce.

Foto: Universidad de Jaén

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fosiles5. Restos fósiles

Restos fósiles

Restos fósiles de vertebrados marinos con marcas y cortes producidos por un predador como un tiburón gigante, cuyos colmillos también aparecen en la imagen.

Foto: Universidad de Jaén

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fosiles6. Restos craneales

Restos craneales

Restos craneales de un misticeto, un grupo de ballenas.

Foto: Universidad de Jaén

Los fósiles, sobre todo cetáceos y pinnípedos, han sido hallados en la provincia de Jaén, entre Andújar y Villanueva de la Reina, en una zona de difícil acceso

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Un equipo paleontológico dirigido por Matías Reolid, del Departamento de Geología de la Universidad de Jaén, ha hallado fósiles incompletos de mamíferos marinos, sobre todo cetáceos y pinnípedos de unos diez millones de años de antigüedad, durante una investigación en el sector oriental de la cuenca del Guadalquivir, entre Andújar y Villanueva de la Reina, según anunció dicha universidad a mediados de enero. Los investigadores han encontrado fragmentos de las costillas y extremidades de una ballena, parte del cráneo de una ballena pequeña del género Cephalotropis, numerosas costillas de sirénidos, por ejemplo una vaca marina, parte de la caja torácica de un león marino, dientes de tiburón y varias conchas de macroinvertebrados como ostras o moluscos del género Pecten.

Los restos fósiles fueron hallados gracias a la ayuda de un agente medioambiental que contactó con el Departamento de Geología de la Universidad de Jaén. Los trabajos de investigación, en colaboración con Fernando García, actualmente de la Universidad de Granada, se desarrollaron inicialmente en una zona próxima al Arroyo Escobar, un cauce de difícil acceso donde afloraban algunos de los restos fósiles en condiciones precarias debido a las crecidas. "El interés de esta investigación radica en la escasez de hallazgos fósiles de mamíferos marinos en Andalucía. Además nos ayuda a reconstruir cómo eran las condiciones ambientales en ese sector hace entre nueve y diez millones de años", explica Reolid, quien precisa que "lo que actualmente es la depresión del Guadalquivir era una de las principales conexiones del Mediterráneo con el Atlántico, ya que en aquel tiempo el estrecho de Gibraltar estaba cerrado".

Los huesos fosilizados muestran marcas de un posible ataque de predadores y carroñeros

Los restos fósiles de los cetáceos se encontraban dispersos e incompletos no por la acción de las corrientes marinas, sino por la actividad de otros organismos predadores y carroñeros, como podría ser el tiburón gigante, que dejaron marcas en los huesos que posteriormente se fosilizaron. "Siempre se ha interpretado el megalodón como predador de mamíferos marinos, principalmente cetáceos, por lo que cobra sentido que en ese mismo lugar coincidan restos del Carcharodon megalodon y de sus presas", observa Reolid.