2 dientes revelan la antigüedad de la práctica odontológica

Dos incisivos de un cazador-recolector de finales del Paleolítico superior fueron perforados y rellenados con un material compuesto en sustitución de la pulpa dentaria infectada o muerta

1 / 3

1 / 3

dientes1. Dientes perforados

Dientes perforados

Los dos incisivos superiores, excavados en Riparo Fredian, fueron agrandados en forma de circunferencia y rellenados con un material compuesto que no aparece en la imagen.

Imagen: Stefano Benazzi / American Journal of Physical Anthropology

2 / 3

dientes2. Dientes de un cazador-recolector

Dientes de un cazador-recolector

Los dientes pertenecieron a un cazador-recolector que vivió a finales del Paleolítico superior.

Imagen: Stefano Benazzi / American Journal of Physical Anthropology

3 / 3

dientes3. Procedimiento doloroso

Procedimiento doloroso

Los dos dientes fueron perforados ante mortem hasta la cámara pulpar, un procedimiento que debió de resultar muy doloroso.

Imagen: Stefano Benazzi / American Journal of Physical Anthropology

Dos incisivos de un cazador-recolector de finales del Paleolítico superior fueron perforados y rellenados con un material compuesto en sustitución de la pulpa dentaria infectada o muerta

Más información

Halladas las piedras prostáticas más antiguas del mundo

Halladas las piedras prostáticas más antiguas del mundo

Dos incisivos superiores de un humano que vivió a finales del Paleolítico superior, hace entre 13.000 y 12.740 años, fueron perforados con una herramienta dura, de hueso o de piedra, y rellenados con un conglomerado de bitumen, fibras vegetales y probablemente pelos, según un estudio publicado en American Journal of Physical Anthropology. Los dientes, pertenecientes a un cazador-recolector, fueron excavados en Riparo Fredian, una zona montañosa en el norte de la Toscana, en Italia. Los investigadores documentan el que probablemente sea el segundo caso de odontología más antiguo, después de un espécimen descubierto en el yacimiento italiano de Villabruna, y demuestran la antigüedad de las intervenciones dentales terapéuticas.

Los dos dientes fueron perforados ante mortem hasta la cámara pulpar, un procedimiento que debió de resultar muy doloroso. Ambas cámaras pulpares fueron agrandadas en forma de circunferencia, como se ha podido comprobar por los rasguños y otras marcas en las paredes interiores de los dientes, y se rellenaron con un material compuesto en sustitución de la pulpa dentaria infectada o muerta. El análisis microscópico ha permitido detectar restos de bitumen, más conocido como el betún, un material orgánico que fue utilizado en la prehistoria para acoplar piezas, por ejemplo un hacha y un mango. "Parece ser que ya se tenían percepciones fundamentales sobre el conocimiento y la práctica biomédica mucho antes de que ocurrieran los cambios socioeconómicos asociados con la transición hacia la producción de alimentos en el Neolítico", concluyen los investigadores.