Detectan un objeto prístino, conservado en la nube de Oort durante millones de años

C/2014 S3, bautizado como cometa manx, podría proporcionar información importante sobre la formación del Sistema Solar

Un cometa rocoso y sin cola

Un cometa rocoso y sin cola

Imagen: ESO /M. Kornmesser

2 de mayo de 2016

Un equipo de astrónomos, liderado por Karen Meech de la Universidad de Hawái, ha descubierto "un objeto único que parece estar hecho de material interno del Sistema Solar de la época de la formación de la Tierra y que se habría conservado en la nube de Oort, lejos del Sol, durante miles de millones de años", informó el viernes el Observatorio Europeo Austral (ESO) en un comunicado. C/2014 S3, como se denomina técnicamente dicho objeto, se formó en el interior del Sistema Solar junto con la propia Tierra, pero fue expulsado en una fase muy temprana y todo su material prístino permaneció congelado en la nube esférica de Oort hasta que fue empujado, hace relativamente poco tiempo, a una órbita que lo acerca al Sol. "Conocíamos la existencia de muchos asteroides, pero todos se han cocido cerca del Sol durante miles de millones de años. Este es el primer asteroide crudo que hemos podido observar: se ha conservado en el mejor congelador posible", expresa Meech, la principal autora de un estudio sobre este hallazgo, publicado en Science Advances.

"Este asteroide se ha conservado en el mejor congelador posible", expresa Karen Meech

C/2014 S3 es un cuerpo rocoso antiguo y no un asteroide contemporáneo extraviado. Fue descubierto por el telescopio Pan-STARRS1 y descrito en un primer momento como "un débil cometa activo" situado a algo más del doble de distancia entre la Tierra y el Sol. Sin embargo, los astrónomos comprobaron que su período orbital actual es de unos 860 años y que era un objeto inusual, sin la característica cola que tienen los cometas de largo período cuando se acercan al Sol, por lo que ha sido bautizado como cometa manx en referencia a esta raza de gatos sin cola. Su material parece que ha experimentado pocos cambios al permanecer congelado durante mucho tiempo y, por tanto, podría proporcionar información importante sobre la formación del Sistema Solar. "Hemos descubierto el primer cometa rocoso y estamos buscando otros. Dependiendo de cuántos encontremos, sabremos si los planetas gigantes bailaron por todo el Sistema Solar cuando eran jóvenes o si crecieron tranquilamente sin moverse mucho", concluye Olivier Hainaut, investigador de ESO y coautor del estudio.