Control agrícola desde el espacio

Satélite Sentinel-2

Satélite Sentinel-2

Foto: ESA

Los satélites permiten conocer mejor el terreno gracias a las imágenes y los diversos sensores de última tecnología

Monitoreo de los cultivos desde el espacio

Más información

Héctor Garrido: el fotógrafo que amaba la geometría fractal y Doñana

Héctor Garrido: el fotógrafo que amaba la geometría fractal y Doñana

A vista de pájaro, o incluso desde más arriba todavía, el mundo se ve de otra manera completamente distinta. En este caso las imágenes del satélite Sentinel-2A tomadas entre los meses de febrero y octubre de 2016 muestran la evolución del paisaje y los usos agrarios en el paraje natural Brazo del Este cerca de la localidad de Los Palacios y Villafranca, en la provincia de Sevilla.

Esta zona del sur de España es el resultado de diversas actuaciones humanas para modificar la naturaleza en base a sus necesidades. Se trata de uno de los antiguos brazos en los que se dividía el río en su recorrido por las marismas. Casi 40 kilómetros de meandros llenos de vegetación y fauna. De hecho, en verano este paraje natural es esencial para las especies que huyen de Doñana por el agotamiento de sus reservas hídricas.

Una parte de la cuenca del Guadalquivir, como se puede apreciar en las distintas imágenes montadas en la secuencia, tiene una rica agricultura con cultivos como el arroz, la sandía, el pimiento, el pepino, el tomate y la quinua. En la animación se puede observar claramente los cambios en los campos, las diferencias entre el ritmo de crecimiento de los cultivos, la coloración de los mismos, las épocas de cosecha según las estaciones, etcétera.

Más información

Los 5 mejores humedales de España

Los 5 mejores humedales de España

La misión de Copernicus Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea está diseñado para proporcionar imágenes que sirvan para el estudio de los usos del suelo. Gracias a los datos obtenidos se pueden conocer numerosas características de las plantas, tales como el área de la hoja, el contenido de clorofila, la cantidad de agua del terreno… Todos ellos esenciales para llevar a cabo un control más preciso del crecimiento y estado de los cultivos.