El Centro Aeroespacial Alemán prueba sus artefactos en el volcán Etna

La misión ROBEX ha utilizado un rover, un aterrizador y una unidad de sensor en condiciones extremas, en un paisaje volcánico similar al de la Luna

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artefactosetna1. Desplazando el aterrizador

Desplazando el aterrizador

Varios miembros del Centro Aeroespacial Alemán desplazan un aterrizador a través del paisaje volcánico del Etna. 

Foto: German Aerospace Center

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artefactosetna2. Instalación del aterrizador

Instalación del aterrizador

El aterrizador una vez instalado en un paraje del monte Etna. 

Foto: German Aerospace Center

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artefactosetna3. Rover y aterrizador

Rover y aterrizador

El rover o vehículo de exploración espacial junto al aterrizador. 

Foto: German Aerospace Center

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artefactosetna4. Vehículo espacial autónomo

Vehículo espacial autónomo

El rover ha sido diseñado y programado para que pueda explorar el entorno y planear una ruta de forma autónoma. 

Foto: German Aerospace Center

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artefactosetna8. Unidad de sensor

Unidad de sensor

Dos investigadores examinan una unidad de sensor, equipada con un sismómetro interno. 

Foto: German Aerospace Center

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artefactosetna6. Brazo mecánico del rover

Brazo mecánico del rover

El rover utiliza su brazo mecánico para retirar una unidad de sensor.

Foto: German Aerospace Center

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artefactosetna5. Trasladando la unidad de sensor

Trasladando la unidad de sensor

El rover traslada la unidad de sensor a un lugar determinado.

Foto: German Aerospace Center

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artefactosetna7. Alta tecnología

Alta tecnología

Las ruedas del rover han sido diseñadas para que pueda desplazarse correctamente por la superficie lunar. 

Foto: German Aerospace Center

La misión ROBEX ha utilizado un rover, un aterrizador y una unidad de sensor en condiciones extremas, en un paisaje volcánico similar al de la Luna

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Durante cuatro semanas, la misión ROBEX (Exploración Robótica en Condiciones Extremas), una cooperación entre científicos e ingenieros de dos disciplinas (de los fondos marinos y del espacio), ha realizado unas pruebas en el Etna, un volcán activo en la costa este de Sicilia. Un equipo de investigadores del Centro Aeroespacial Alemán ha utilizado un rover, un aterrizador y una unidad de sensor en condiciones extremas, en un paisaje volcánico similar al de la Luna, con el fin de probar tecnologías para futuras misiones de exploración del Sistema Solar, según el Centro Aeroespacial Alemán.

El paisaje volcánico del Etna, con su superficie granular, con temblores frecuentes a una profundidad de hasta 600 kilómetros y con capas de lava de distinto grosor, es bastante similar al de la Luna. Para realizar el experimento, aparentemente sencillo, se han necesitado cinco años de trabajo duro. Es el siguiente: el rover se dirige directamente al aterrizador, con su brazo mecánico retira una unidad de sensor y la lleva rápidamente a un lugar determinado, donde se llevan a cabo mediciones sísmicas. "Nuestro objetivo era que el rover usara su cámara como si fueran sus propios ojos para explorar el entorno y planear la ruta de manera autónoma", dice Armin Wedler, del Centro Aeroespacial Alemán. La colocación de cuatro unidades de sensor equipadas con sismómetros internos en la superficie lunar podría ayudar a conocer la estructura interior del satélite y la composición de las capas superiores de regolito.

Las investigaciones continuarán en las profundidades del océano Ártico

Las investigaciones proseguirán el próximo 22 de agosto cerca del arhipiélago de Svalbard, en el océano Ártico, con el fin de probar varios sistemas robóticos. "Los factores agravantes en ambientes marinos profundos son la oscuridad y el agua, mientras que la investigación espacial se enfrenta a la microgravedad y a la radiación", comenta Martina Wilde, la coordinadora científica de la misión ROBEX. Sin embargo, los desafíos en ambas regiones son similares: la navegación, el suministro eléctrico y la comunicación de datos.