Cada día caen del cielo millones de virus y bacterias

Esto explicaría por qué se han encontrado virus genéticamente idénticos en lugares muy distantes y dispares

19 de febrero de 2018

Hasta 1.000 millones de virus y más de 20 millones de bacterias se depositan diariamente en una superficie equivalente a un metro cuadrado de suelo. Es lo que han descubierto científicos de la Universidad de Granada, que han medido la concentración de microorganismos en lugares prístinos y sin contaminación, como la alta montaña.

El estudio, realizado por científicos de la Universidad de Granada y publicado en la revista International Society for Microbial Ecology, del grupo Nature, muestra por primera vez la cuantificación de virus y bacterias que se depositan en las cumbres de Sierra Nevada tras viajar miles de kilómetros a través de la atmósfera, bien desde el océano Atlántico o bien desde el desierto del Sahara.

La investigación explicaría por qué se han hallado virus idénticos desde el punto de vista genético en lugares muy distantes y dispares del planeta. La explicación, según los científicos, es que los virus y las bacterias se depositan normalmente por el ‘lavado’ atmosférico provocado por la lluvia, así como por la sedimentación causada por la acción de la gravedad.

En concreto, los investigadores han deducido que las bacterias y los virus que encontraron fueron depositados en la Tierra transportados por la lluvia o arrastrados por el polvo sahariano. También descubrieron que la procedencia y el medio de transporte difería según la naturaleza de los microorganismos.

Virus de procedencia marina

“Hemos descubierto que la mayoría de los virus tienen una procedencia marina, y suelen transportarse al asociarse a partículas orgánicas de un tamaño inferior al que lo hacen las bacterias”, explica Isabel Reche, autora principal de estudio. Estas últimas, según los investigadores, se suelen adherir a partículas de naturaleza mineral, especialmente procedentes del suelo del desierto del Sahara.

Sin embargo, la lluvia parece ser menos eficiente retirando virus que bacterias. Este hecho parece estar relacionado con el tamaño de las partículas a las que se adhieren estos microorganismos.

“El tamaño de las bacterias a las que se adhieren los virus es generalmente más pequeño. Este hecho, unido a la baja eficiencia de deposición asociada al lavado por lluvia hace que estos microorganismos puedan durar más tiempo en la atmósfera y, por consiguiente, ser transportados a mayores distancias”, afirma Reche.

Outbrain