Zoología

A ellas les gusta la vitamina E

largarto

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Las feromonas, ricas en esta vitamina, aumentan el atractivo sexual del lagarto verde

Las feromonas son señales químicas olorosas que sirven, entre otras cosas, para que hembras y machos de una determinada especie se comuniquen entre sí, por lo que suelen ser muy importantes durante el cortejo y el apareamiento. Muchos animales utilizan esas señales a modo de reclamo sexual. Éste es el caso del lagarto verde europeo (Lacerta viridis), cuyos machos segregan estas sustancias gracias a unas glándulas femorales situadas en la parte interior del muslo. Uno de los componentes de las feromonas que emite este reptil es la vitamina E, también denominada tocoferol, un antioxidante de origen vegetal que resulta de gran importancia para su organismo. La vitamina E desempeña un importante papel en la defensa de las membranas celulares y en el mantenimiento del sistema inmunológico, y por tanto, el lagarto sólo la excreta si ha podido ingerirla en cantidades suficientes.

Para comprobar la importancia de esta vitamina en la especie, y su relevancia en la selección sexual ejercida por las hembras, un grupo de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN), del CSIC, en colaboración con científicos de las universidades de Budapest y de Helsinki, suministraron suplementos alimenticios de tocoferol a ejemplares machos de lagarto verde para que sus feromonas fueran más ricas en este ingrediente. A continuación se dispusieron a averiguar si las hembras se decantaban antes por estos machos que por otros con niveles menores de vitamina E. «Las hembras mostraron una clara preferencia por establecerse en las áreas marcadas por feromonas con mayor cantidad de vitamina E, con lo que incrementaron sus posibilidades de aparearse con el macho que había marcado el territorio», explica José Rueda, miembro del equipo investigador del MNCN.

Tras esta comprobación, ahora los científicos intentan descubrir el porqué de este comportamiento. Es posible que las hembras asocien este atributo a la fortaleza del sistema inmunológico del macho, o que lo interpreten como un indicador de que en esa zona abunda el alimento de calidad. Sea como fuere, queda claro que a ellas les gusta la vitamina E.

 

Foto: Kati Bajer & Orsi Molná