Leopardos

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El fantasma de las montañas

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El fantasma de las montañas

Los leopardos de las nieves, ocultos entre las áridas montañas de Asia Central, son conocidos desde hace tiempo como uno de los felinos más esquivos del mundo. En 2016, una investigación con tecnología de rastreo por GPS mostró que un leopardo de las nieves necesita hasta 207 kilómetros cuadrados de territorio para sobrevivir, lo que hace que casi el 40% de las áreas protegidas de su hábitat resulten demasiado pequeñas para mantener incluso una pareja reproductiva. El calentamiento global, que ha afectado al Himalaya unas tres veces más intensamente que a otros lugares del mundo, está desplazando os bosques hacia las laderas y reduciendo los hábitats del leopardo de las nieves. También, los agricultores están alimentando al ganado y plantando cultivos cada vez a mayor altura, lo que aumenta las posibilidades de conflicto entre los leopardos de las nieves y los humanos. El Acuerdo de París 2015 fue un paso adelante para la conservación de estos felinos legendarios, pero hasta que sus tierras y su modo de vida estén protegidos, es probable que sigan en declive.

Foto: Tim Flach

Reserva Nacional Masai Mara web. Reserva Nacional Masai Mara, Kenia

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Reserva Nacional Masai Mara, Kenia

Si hay un parque nacional en África que destaque sobre todos es este, el de la Reserva Nacional Masai Mara, en la región del Serengueti. Si duda, un imprescindible de Kenia. Tiene este nombre porque la legendaria tribu masái habita la zona y por el río Mara, que lo cruza. La mayor parte del territorio es sabana en la que puntualmente aparecen acacias salpicando el horizonte. La fauna tiende a concentrarse en la zona occidental del valle, donde el acceso al agua es más fácil. Es fácil ver a los “Cinco Grandes”: el león, leopardo, elefante, el búfalo africano y el rinoceronte negro. También se puede ver otros animales como el hipopótamo o la hiena manchada. 

Foto: Gtres

leopardos1. Mia junto a sus dos crías

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Mia junto a sus dos crías

Mia aparece junto a sus dos crías en el Zoo de Leipzig.

Foto: Jens Meyer / AP Photo / Gtres

leopardos2. Cachorro de leopardo del Amur

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Cachorro de leopardo del Amur

Cachorro de leopardo del Amur (Panthera pardus orientalis) junto a su madre.

Foto: Jens Meyer / AP Photo / Gtres

leopardos3. Explorando el recinto

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Explorando el recinto

Uno de los dos cachorros explora el recinto expuesto al público en el Zoo de Leipzig. 

Foto: Jens Meyer / AP Photo / Gtres

leopardos4. En peligro crítico de extinción

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En peligro crítico de extinción

Quedan menos de sesenta leopardos del Amur en estado salvaje y unos 200 en parques zoológicos de todo el mundo. 

Foto: Jens Meyer / AP Photo / Gtres

"Big Cat in My Backyard"

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"Big Cat in My Backyard"

Categoría: Nature, segundo premio individual.

Un leopardo salvaje se pasea por el Sanjay Gandhi National Park, un área protegida en la parte norte de la ciudad de Mumbai, India. El animal, en su ronda nocturna habitual, se pasea junto a los asentamientos humanos en busca de comida, que en estas zonas suele significar perros o cerdos. 

Foto: Nayan Khanolkar / World Press Photo 2017

Relaciones temporales

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Relaciones temporales

Juno, de 7 años de edad, era la gran danés del encargado jefe del zoológico de Twycross, Leicestershire, Inglaterra, allá por 1968. Fue elegida para la ser la niñera de un cachorro de leopardo nacido en el zoológico. La madre del pequeño felino tuvo gemelos, y en un acto instintivo de los felinos -que en ocasiones descartan a parte de su descendencia ante la falta de recursos- decidió encargarse tan solo de su hermano. El cuidador echó mano del bebé leopardo, al que 8 semanas después se le tomaba esta fotografía con Juno, su madre adoptiva. La pareja trabo una gran amistad, pero en cierto momento las garras de Cubi, que era el nombre del pequeño leopardo, se hicieron tan fuertes que ambos tuvieron que seguir sus caminos por separado.

Foto AP:

pandas-china-3. Una prueba de fuego para saber si están preparados

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Una prueba de fuego para saber si están preparados

Gao Xiaowen posa con un leopardo disecado que los cuidadores de Wolong utilizan para que los pandas jóvenes aprendan a temer a su mayor enemigo en la naturaleza. La reacción de una cría frente al "depredador" ayuda a determinar si está o no preparada para sobrevivir en libertad.

Foto: Ami Vitale

leopardos14. Acecho nocturno

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Acecho nocturno

La llegada de la oscuridad no interrumpe la vida en el delta del Okavango. El leopardo caza a menudo por la noche y descansa durante el día. Se alimenta de mamíferos de tamaño mediano o pequeño, como monos, ciervos, chacales, antílopes o ganado, y también de aves.

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos13. Acecho nocturno

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Acecho nocturno

La llegada de la oscuridad no interrumpe la vida en el delta del Okavango. El leopardo caza a menudo por la noche y descansa durante el día. Se alimenta de mamíferos de tamaño mediano o pequeño, como monos, ciervos, chacales, antílopes o ganado, y también de aves.

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos12. Los dominios de un príncipe

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Los dominios de un príncipe

Es un animal territorial: este macho de unos seis años de edad controla un vasto territorio en el norte de Botswana, donde habitan tres hembras.

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos11. Felino de los árboles

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Felino de los árboles

El cuerpo del leopardo parece diseñado para adaptarse perfectamente a las sinuosas ramas de los árboles, donde el felino se siente a sus anchas.

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos10. Estación lluviosa en el delta

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Estación lluviosa en el delta

Durante la época de inundaciones estacionales el leopardo encuentra agua en abundancia en las numerosas charcas del delta del Okavango.

Sergey Gorshkov

leopardos09. Una dura infancia

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Una dura infancia

Cuando recibí un mensaje de mi guía con la noticia de que en Mombo habían nacido tres cachorros de leopardo, lo dejé todo y me fui rápidamente a Botswana. A mi llegada, sólo dos estaban vivos; el tercero había sido devorado por las hienas. Permanecí varias horas junto a aquella familia y me convertí en testigo de su vida cotidiana, de cómo cazan, y de cómo la madre enseña a sus crías a sobrevivir en el delta. Posteriormente supe que los otros dos cachorros también habían muerto, tal vez víctimas de los leones.

 

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos08. Un atleta nato

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Un atleta nato

Para un leopardo, un salto vertical de tres metros es un juego de niños. Este felino es capaz de levantar dos veces su propio peso corporal, por ejemplo, subiendo un impala adulto a un árbol.

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos07. Esquivo animal

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Esquivo animal

Los leopardos nunca comen en espacios abiertos. Ocultan su presa entre los arbustos o en lo alto de un árbol, evitando así el acoso de las aves carroñeras y otros depredadores. Para fotografiar una escena como ésta, se necesitan nervios de acero y un profundo conocimiento de los hábitos del animal. Hay que saber predecir con tiempo sus cambios de comportamiento para seguir sus movimientos sin ser atacado.

 

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos05. Prudencia excesiva

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Prudencia excesiva

El leopardo raramente defiende la presa que ha cazado, y pocas veces ataca a su víctima si no está seguro de enfrentarse a ella con éxito. Cazador solitario, la más mínima agresión o contratiempo pueden llevar a este felino a renunciar a su pieza, aun cuando demasiados intentos de captura fallidos puedan significar la muerte.

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos04. Noviazgos efímeros

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Noviazgos efímeros

De hábitos solitarios, los leopardos se juntan únicamente cuando llega el momento de procrear. Durante varios días consecutivos el macho y la hembra se aparean y cazan juntos, pero luego se separan de repente, y pueden pasar varios años antes de reencontrarse.

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos03. Delta del Okavango

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Delta del Okavango

El delta del Okavango es uno de los mejores lugares de África para observar al leopardo: un conjunto de humedales poblados de cañas de carrizo y alfombrados de innumerables islotes, arroyos y canales de agua dulce y fresca permiten una explosión de vida salvaje. 

Foto: Sergey Gorshkov

leopardos02. En el puesto de vigilancia

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En el puesto de vigilancia

El leopardo pasa mucho tiempo encaramado en los árboles. Es un refugio seguro donde dormir, descansar o dar cuenta de su alimento, y una buena atalaya desde la cual localizar posibles presas.

Foto: Sergey Gorshkov

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