Abeja

1 / 19

1 / 19

Reserva de la Biosfera del Jebel Al Dair, Sudán

Reserva de la Biosfera del Jebel Al Dair, Sudán

Se trata del macizo montañoso de Al Dair, que posee bosques y parques de sabana seca, ecosistemas forestales y una red de arroyos.

Foto: UNESCO/Salwa M. Abdelhameed

2 / 19

indicadores4. Apicultura tradicional

Apicultura tradicional

Los apicultores tradicionales derriban los árboles y extraen los productos de las abejas por medio del humo, pues los insectos huyen al suponer que se trata de un incendio.

3 / 19

indicadores5. Un panal suculento

Un panal suculento

El acuerdo es mutuo: los humanos se quedan con la miel y los indicadores se benefician de la cera.

Foto: University of Cambridge

4 / 19

MM8241 140915 10390. En busca de la superabeja

En busca de la superabeja

En un laboratorio del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la técnica Sharon O’Brien sujeta con unas pinzas el aguijón de una abeja reina sedada mientras se dispone a inyectarle semen en el oviducto (el conducto de acceso a los ovarios). Los investigadores intentan criar abejas que sean resistentes a Nosema ceranae, un hongo parásito de Asia que está haciendo estragos en las colmenas de Europa y Estados Unidos.

Fuente: Laboratorio de Investigación de Cría, Genética y Fisiología de las Abejas Melíferas, Servicio de Investigación Agrícola, Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Baton Rouge

Foto: Anand Varma

5 / 19

MM8241 140912 08078. En busca de la superabeja

En busca de la superabeja

Rodeada de abejas nodrizas, una reina en una colmena experimental resistente a los ácaros extiende la lengua para recibir alimento. La reina, criada por investigadores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, es «limpiadora», es decir, produce obreras que instintivamente detectan y matan las pupas infestadas de ácaros. Ahora los científicos están desarrollando  abejas limpiadoras que además reúnan los rasgos más apreciados por los  apicultores: docilidad, resistencia y abundante producción de miel.

Fuente: Laboratorio del Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos
 

Foto: Anand Varma

6 / 19

MM8241 140920 11853. En busca de la superabeja

En busca de la superabeja

Una abeja extiende la probóscide para beber agua azucarada de un algodón  en un laboratorio de la Universidad del Estado de Pennsylvania. Para medir los efectos de los productos agroquímicos, los investigadores comparan cuánto tardan dos grupos de abejas –uno de ellos expuesto a agroquímicos y el otro no– en aprender que una bocanada de aire perfumado (la flor) vendrá seguida de una recompensa (el néctar). Cada vez más, los científicos creen que muchos compuestos antes considerados inocuos causan daños sutiles a las abejas.

Fuente: Laboratorio Mullin, Departamento de Entomología, Universidad del Estado de Pennsylvania

Foto: Anand Varma

7 / 19

MM8241 141104 16713. En busca de la superabeja

En busca de la superabeja

Una joven abeja sale de una celda de cría. A lo largo de sus seis semanas de vida, esta obrera volará en busca de néctar, producirá miel y criará a la siguiente generación.

Imagen compuesta por 23 fotografías combinadas digitalmente

Fuente: Billy Synk, Centro de Investigación de la Abeja Melífera Harry H. Laidlaw, Jr., UC Davis

Foto: Anand Varma

8 / 19

MM8241 140914 09364. En busca de la superabeja

En busca de la superabeja

Un investigador deposita una gota diminuta de fenotrina sobre una abeja –sedada dentro de un vaso de papel– para estudiar los efectos de este potente  insecticida, en un experimento de la Universidad del Estado de Louisiana y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Como las abejas regresan a las colmenas al anochecer, casi nunca entran en contacto con esos productos,  que suelen aplicarse de noche. Pero los investigadores han observado que  incluso dosis mínimas pueden tener efectos negativos para estos insectos.

Fuente: Frank Rinkevich, Universidad del Estado de Lousiana, Baton Rouge
 

Foto: Anand Varma

9 / 19

MM8241 141104 16715. En busca de la superabeja

En busca de la superabeja

En 2007 saltó a los titulares el «síndrome de despoblamiento de las colmenas», un fenómeno que hacía estragos en los colmenares de todo el mundo. Hoy la mayoría de los investigadores lo atribuye a una combinación de plagas, patógenos, pesticidas y pérdida de hábitat. El peor de  todos esos elementos es el ácaro asiático Varroa destructor (en la imagen, sobre una larva de abeja).

Imagen compuesta por 200 fotografías combinadas digitalmente

Fuente: Centro de Investigación de la Abeja Melífera Harry H. Laidlaw, Jr.

Foto: Anand Varma

10 / 19

panama11. Invitado sorpresa

Invitado sorpresa

Unas abejas africanas beben el néctar de una flor de Ochroma, mientras una avispa negra descansa sobre un pétalo.

www.naturphoto.de

Foto: Christian Ziegler

11 / 19

panama06. El turno de las abejas

El turno de las abejas

Unas abejas africanas pululan alrededor de una flor de Ochroma justo después de ponerse el sol. Las abejas buscan el polen; si aterrizan por error en el estanque de néctar de una flor, probablemente se ahogarán. Su capacidad para ver con menos luz que las abejas meliponas nativas les proporciona una ventaja competitiva de noche. Mientras es de día, las abejas nativas a menudo bloquean el acceso a las flores.

www.naturphoto.de

Foto: Christian Ziegler

12 / 19

heirloom14. Ames, Iowa, Iowa Estados Unidos

Ames, Iowa, Iowa Estados Unidos

Un apicultor esparce humo para tranquilizar a las abejas y poder inspeccionar el proceso de polinización en un cultivo de girasoles del banco de semillas de Ames, Iowa. Puesto que las semillas pueden perder su capacidad de germinación con la edad, los investigadores producen de forma periódica nuevas generaciones de semillas a partir de las colecciones almacenadas. Cada variedad se cultiva en una caja a salvo de insectos con su propia colmena para evitar polinizaciones cruzadas con otras variedades.

Foto: Jim Richardson

13 / 19

polinizador18. El abejorro en peligro

El abejorro en peligro

Un abejorro sorbe el néctar de un girasol en Arizona. Muchas especies de abejorros están en declive, principalmente por la pérdida de hábitat y probablemente por la acción de patógenos introducidos.

Foto: Mark W. Moffett

14 / 19

polinizador17. Apis mellifera infestados con Varroa destructor

Apis mellifera infestados con Varroa destructor

En 2010 se informó de una posible causa del síndrome de despoblamiento de las colmenas (SDC), la rápida muerte de millones de abejas europeas observada desde 2006. Los estudios genéticos apuntaban a la acción combinada de un virus y un hongo, pero aún no se ha llegado a una conclusión sobre estos hallazgos. «Probablemente el SDC es fruto de una interacción compleja –dice Jeff Pettis, del Departamento de Agricultura de Estados Unidos–. Pero el papel de estos patógenos aún no está claro.» Mientras, el ácaro Varroa (puntos rojos, arriba) sigue siendo la plaga más devastadora en todo el mundo para la abeja europea. 
 

Foto: Mark W. Moffett

15 / 19

polinizador06. Diadasia sp.

Diadasia sp.

Una abeja del género Diadasia poliniza la flor de un cacto en Tucson, Arizona. 

Foto: Mark W. Moffett

16 / 19

polinizador02. Augochloropsis metallica sobre Solanum rostratum, Arizona

Augochloropsis metallica sobre Solanum rostratum, Arizona

Con una vigorosa sacudida, una abeja verde metálica poliniza por vibración una flor de tomatillo espinoso. Con las vibraciones de su cuerpo, libera el polvo dorado de la flor con el que alimentará a las larvas que la esperan en el nido, y a la vez ofrece un futuro al ADN de la planta.
 

Foto: Mark W. Moffett

17 / 19

polinizador01. Apis mellifera sobre Capparis sandwichiana, Hawai

Apis mellifera sobre Capparis sandwichiana, Hawai

Al atardecer, el perfume de un extraño maiapilo de Kauai tienta a una hambrienta abeja europea.
 

Foto: Mark W. Moffett

18 / 19

Metatada_208. Gongora powellii; Euglossa deceptrix (abejas)

Gongora powellii; Euglossa deceptrix (abejas)

Una orquídea Gongora de motas oscuras es la perfumista personal de los machos de las abejas euglosinas. Aquí, dos abejas se disponen a cosechar las fragancias de Gongora, que después mezclan con otras recogidas en otros sitios, para fabricar una especie de colonia que atrae a las hembras. Pero la planta centroamericana cobra un precio por su filtro de amor: las abejas tendrán que diseminar su polen. Si la orquídea tiene suerte, la carga llegará a la flor deseada.
 

Foto: Christian Ziegler

19 / 19

Metatada_199. Ophrys Eleonorae X O. Lupercalis; Andrena sp. (abeja)

Ophrys Eleonorae X O. Lupercalis; Andrena sp. (abeja)

Cada polinizador merece una estratagema: una flor de abejera híbrida que crece en Italia adopta la forma de una abeja hembra para adherir los polinios a un macho de abeja de la arena.

 

Foto: Christian Ziegler

Siguenos en...

  1. NG
  2. NG Historia
  3. NG Viajes