Desde hace 400 años, el Archivo Secreto Vaticano custodia los documentos más importantes de la historia de la Iglesia. Algunos de ellos salen hoy a la luz.
Por Marco Merola, Junio de 2012
Fotografías de Marco Ansaloni
Si en lugar de paseos y parterres de césped tuviese un pavimento transparente, el Patio de la Piña de los Museos Vaticanos se convertiría en el lugar más fotografiado de Italia y del planeta entero. En vez de recorrerlo a buen paso en dirección a la Capilla Sixtina, los visitantes se detendrían a contemplar el enrevesado laberinto de pasillos que se despliega bajo sus pies: el corazón del Archivo Secreto Vaticano.
El «búnker», como lo llaman quienes trabajan en él, es un cubo de hormigón armado destinado a proteger tesoros de incalculable valor. Cartapacios, libros de familias nobles romanas, registros papales, actas de tribunales eclesiásticos, correspondencia diplomática. Millones de datos y fechas, nombres, hechos. Historias de papas y de ejércitos, de descubrimientos geográficos que cambiaron el rumbo de la historia, vívidos testimonios de católicos devotos y de peligrosos herejes. Un compendio de al menos mil años de historia del mundo.