Publicado: Agosto 2010
Cuevas de las Bahamas

Un profundo y oscuro secreto
Las pozas azules de las Bahamas son un tesoro para los científicos, que podrían arrojar luz incluso sobre la vida en otros planetas. Lo malo es que sean tan peligrosas de explorar.
Por Andrew Todhunter
Fotografías de Wes C. Skiles
Nos sumergimos en Stargate, barriendo el vacío con las linternas de buceo para ver toda la cueva. A 15 metros de la superficie surge una especie de bruma pálida, como una malla plateada de sutiles telarañas arremolinadas que flotaran inmóviles en la oscuridad.
Es una capa de sulfuro de hidrógeno, un gas tóxico generado por colonias de bacterias y materia orgánica en descomposición. Al atravesar la capa neblinosa, los submarinistas pueden sentir picor, hormigueo o mareos, y algunos perciben un olor a huevos podridos cuando absorben el gas por la piel y lo metabolizan a través de los pulmones. La densidad del gas es relativamente baja en Stargate, pero me invade una oleada de náuseas mientras descendemos. Miro a mi guía, Brian Kakuk, uno de los espeleobuceadores más conocidos del mundo, que sigue imperturbable. Me empieza a palpitar la cabeza; es obvio que soy sensible a la toxina. La niebla de aspecto ultraterreno de Stargate parece una cortina venenosa que protege las zonas más profundas de la cueva.
Continuar...
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