Publicado: Febrero 2010
Patagonia

La fuerza de la Patagonia
Con sus picos y fiordos tallados por los glaciares, el sur de Chile continúa siendo uno de los lugares más salvajes de la Tierra. Pero eso podría cambiar.
Por Verlyn Klinkenborg
Fotografías de Maria Stenzel
En la cabecera de un remoto fiordo del sur de Chile, un decidido noruego llamado Samsing estableció en 1925 una finca de ganado lanar en lo que entonces era un valle tapizado de hierba. Un año después, el avance de un glaciar lo echó de su casa. Donde antes estuvo su finca se extiende ahora un lago glacial lleno de icebergs flotantes. El glaciar, que hoy se llama Pío XI, retrocedió durante un tiempo y después volvió a avanzar. Ahora está arrancando de raíz todo un bosque, dejándolo lentamente a un lado. A lo largo del límite entre el bosque y el glaciar, unos cipreses centenarios parecen haberse detenido en el mismo momento de caer derribados. Las raíces están vueltas del revés; las copas, arrancadas, y los troncos, inclinados en posiciones inverosímiles. Enormes bloques de hielo se abren paso bajo el musgo y las plantas carnívoras de los suelos pantanosos.
Continuar...
Facebook
Meneame
ImprimirEnviar a un amigo
Publicidad