Publicado: January 2009
Hemeroteca

Explorando el polo Norte
Dos expedicionarios se aventuran a seguir los pasos del científico Fridtjof Nansen, padre de la actual exploración polar en el Ártico.
Por Peter Miller / Hampton Sides
Fotografías de Thomas Ulrich / Børge Ousland
Fuera, en el gélido fiordo, sobre un cabo rocoso situado a un corto viaje en ferry desde el centro de la ciudad, Oslo ha creado una especie de cementerio nacional para barcos famosos. Algo típicamente noruego. ¿Qué otro país construiría un mausoleo público para sus embarcaciones más preciadas? Aquí, en la península de Bygdøy, los visitantes pueden pasar días enteros recorriendo museos espléndidos que albergan antiguas naves vikingas, barcos de pesca del siglo XIX e incluso la Kon-Tiki, la famosa balsa de Thor Heyerdahl.Pero tal vez lo más llamativo de este templo de la navegación de la capital noruega sea una estructura puntiaguda de vidrio y metal que se yergue a ras del mar con la forma de una enorme letra A. En su interior, bañada por una luz tamizada, dormita una robusta goleta de madera, construida en 1892, llamada Fram.El Fram (palabra noruega que significa «adelante») es quizás el buque más famoso de la larga historia de la navegación noruega, y un icono de la exploración polar. Nada en su casco rechoncho parece sugerir las arduas odiseas que soportó. Su historia es una moderna saga noruega, una historia de dificultades inimaginables y esfuerzo inteligente estrechamente vinculada a la identidad noruega. El barco en sí es una maravilla de la ingeniería, con un casco reforzado que resistió tres años atrapado en el hielo ártico. Haciendo honor a su nombre, recorrió las latitudes heladas y llegó más lejos que ningún otro navío anterior.Lea el artículo completo en la revista
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