Publicado: June 2008
Hemeroteca

Panteras de las nieves
El autor va tras la pista de estos grandes felinos amenazados de Asia Central, cuya población se recupera gracias a las iniciativas de conservación y a la colaboración de las comunidades locales.
Por Douglas H. Chadwick
Fotografías de Steve Winter
Cuando una pantera de las nieves acecha a su presa entre las escarpadas paredes de las montañas, se mueve sobre sus enormes zarpas suave, lentamente, «como la nieve que al fundirse se desprende de una cornisa», dice Raghu. «Casi tienes que dejar de mirar por un momento al animal para percibir que se ha movido. Si a su paso golpea una piedra suelta, la detendrá con una pata para evitar que caiga y haga ruido.» Ahora mismo podría haber una, absolutamente silenciosa y perfectamente alerta, moviéndose cerca de aquí. ¿Pero dónde? Ésta es la pregunta de siempre. Ésta, y también: ¿Cuántas quedan por ver?Raghunandan Singh Chundawat es una de las personas que ha visto panteras de las nieves con más frecuencia. Este biólogo de Nueva Delhi las estudió de cerca durante cinco años en el Parque Nacional de Gran Altitud Hemis, en Ladakh, el distrito de mayor altitud del norte de la India, y llevó a cabo estudios de la fauna en la región durante otros nueve años. Esta tarde estamos en ese parque, de 3.350 kilómetros cuadrados de extensión, montando nuestro campamento en un profundo barranco a casi 3.500 metros sobre el nivel del mar. Es junio, y los barales han tenido chotos. Con un ojo observamos a un rebaño que atraviesa una ladera pedregosa, y con el otro vigilamos los riscos que hay encima. Las panteras cazan al acecho y prefieren atacar desde arriba. Mientras que el leopardo común de Asia y África se esconde tras el follaje, la pantera de las nieves se camufla entre los pedregales. El lugar donde estamos parece el escenario perfecto de estos felinos, pero no soy muy optimista. Raghu sólo ha visto unas pocas decenas en toda su carrera.Lea el artículo completo en la revista
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