Publicado: July 2006
Hemeroteca

Los tesoros de Sipán
Parte del legado más completo de la cultura mochica, descubierto en 1987 por Walter Alva y Luis Chero en el valle peruano de Lambayeque, ha viajado hasta el Museo Arqueológico de Alicante.
A primera vista, Walter Alva no tiene pinta de intrépido arqueólogo. Es un hombre tranquilo y sosegado que en 1987, tras el intento de expolio de una tumba por parte de los saqueadores, se vio al frente, junto a su colega Luis Chero, de uno de los descubrimientos más importantes de la arqueología de todos los tiempos: el hallazgo en Lambayeque, Perú, de las Tumbas Reales de Sipán. La necrópolis, construida hace unos 1.700 años en honor de los dioses y de un alto dignatario mochica, fue esencial para comprender aquella cultura preincaica. «Hay miles de objetos mochica en museos de todo el mundo afirma Alva. Pero jamás, hasta el hallazgo de Sipán, se había encontrado un yacimiento tan completo, donde se han podido interpretar los restos de esta cultura en su contexto original.» Además del «Señor de Sipán», posteriormente fueron hallados los restos de un sacerdote y del llamado «Viejo Señor de Sipán», enterrados en otras áreas de la necrópolis.Como ya contó Alva en el artículo publicado por National Geographic en octubre de 1988, el descubrimiento tuvo como punto de partida la llamada de un jefe de la policía a medianoche. El agente le ponía sobre aviso. Una tumba había sido asaltada. El huaquero, o ladrón de tumbas, había sido abatido. En tono apremiante, el policía espetó: «Aquí hay algo que usted tiene que ver... ahora mismo».Walter Alva, además de estar especializado en el estudio de otras culturas del Perú prehispánico, era el director del Museo Arqueológico Brünning de Lambayeque cuando tuvo que lidiar con el hallazgo de un auténtico tesoro.Lea el artículo completo en la revista
Facebook
Meneame
ImprimirEnviar a un amigo