Publicado: June 2006
Hemeroteca

Alaska, un refugio natural en peligro
La necesidad de petróleo está poniendo en grave peligro este vasto refugio natural del Ártico, donde la fauna y las poblaciones nativas comparten territorio con enormes depósitos del preciado combustible. Ecología, intereses económicos y poder político dibujan un conflicto que crece día a día.
Por Joel K. Bourne / Jr.
Fotografías de Joel Sartore
En el territorio rico en petróleo que los alaskianos simplemente llaman «the slope» (la ladera, o pendiente), el dinero, las luchas políticas y el bombo publicitario proliferan tanto como los mosquitos. La North Slope, la pendiente ártica de Alaska, es la sección más prístina del estado norteamericano más salvaje, una franja de tundra con el mismo tamaño de Utah que abarca desde los montes Brooks hasta las orillas de los mares de Beaufort y de los Chukchi. Es también una de las regiones más ricas, tanto en vida salvaje como en hidrocarburos. Los extensos campos petrolíferos aledaños a la bahía de Prudhoe producen el 17% del suministro interior de crudo de Estados Unidos, además de un apabullante 90% de los ingresos estatales de Alaska. Alrededor de 58.000 kilómetros cuadrados de la zona central de la pendiente ártica, incluidos los lucrativos campos petrolíferos, son propiedad del estado. Buena parte del territorio restante, a excepción de algunas parcelas de considerables proporciones que son propiedad de los nativos inupiaq, pertenece al gobierno estadounidense.Casi todos los terrenos federales están divididos entre el paisajístico Refugio Nacional de Vida Salvaje del Ártico (Arctic National Wildlife Refuge, ANWR), en la parte oriental, y el mayor bloque de tierra compacto del patrimonio federal, una porción de 93.000 kilómetros cuadrados del Ártico occidental conocida como Reserva Nacional de Petróleo de Alaska (National Petroleum Reserve-Alaska, NPRA).Lea el artículo completo en la revista
Facebook
Meneame
ImprimirEnviar a un amigo