Publicado: Noviembre 2005
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Maoístas en Nepal
Los rebeldes, creadores de una versión nepalesa del maoísmo, están librando una cruenta «guerra popular» contra el rey de este país himalayo, pero es el propio pueblo el que la está sufriendo. ¿Qué ha pasado en Nepal para que los jóvenes se maten entre sí con tanta pasión? ¿Qué futuro aguarda al país, ahora que el monarca ha recuperado el control absoluto, poniendo fin a doce años de gobierno democrático?
Por Ed Douglas
Fotografías de Jonas Bendiksen
La camarada Ranju está de pie en lo alto de una colina del oeste de Nepal, contándome cómo mató a más de una decena de policías paramilitares en una sola noche. Viste uniforme de faena y es alta y fuerte para ser una nepalesa de 19 años. Durante los tres últimos años ha recorrido estas montañas como soldado del ejército maoísta, cuyas brutales tácticas han sembrado el terror en todo el reino. Ranju me describe una incursión llevada a cabo en septiembre de 2002 en el distrito de Sindhuli, 80 kilómetros al sudeste de Katmandu, la capital del país. Su unidad estaba asediando una comisaría de policía antes de la medianoche. Tras ver caer a varios de sus camaradas bajo el fuego enemigo, se encontró con una fila de policías. «No se rendían cuenta. Seguían disparando.» Dice haber matado a 16 o 17 agentes con su fusil semiautomático. En total, cayeron 49 policías y 21 maoístas.Es tal la vehemencia de Ranju al recordar la batalla, que uno de sus compañeros interviene para calmarla. «No matamos a nadie si depone las armas dice el hombre. En muchos casos hemos regalado guirnaldas a soldados y policías que se han rendido.» Pero los ojos de Ranju aún centellean con fiereza. Nacida en el este de Nepal, se unió a los maoístas a los 15 años, tras sufrir el acoso de las fuerzas de seguridad del gobierno. Lea el artículo completo en la revista
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