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Arte rupestre en Borneo

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Arte rupestre en Borneo

Carsten Peter

Contenido del artículo

En las montañas del este de Kalimantan, en la isla de Borneo, una serie de cuevas albergan misteriosas pinturas de hace 10.000 años con la impronta de las manos de los propios artistas, que pueden ofrecer indicios sobre antiguas migraciones.

Por Luc-Henri Fage, Agosto de 2005

Unos pasos por delante de mí, Ham, mi amigo y guía dayak, se detuvo bruscamente en el sendero. «¡Cuidado, Luc, una serpiente!», exclamó. La lluvia me había empañado las gafas, pero pude distinguir la gran cobra negra azulada que estuve casi a punto de pisar. Una mordedura hubiera sido mortal, ya que no llevábamos antídoto, y el consultorio más próximo estaba a dos días de camino a pie y otros dos en barca. Esperamos en silencio, mientras la cobra se desenroscaba y desaparecía detrás de unos matorrales.Nos dirigíamos a Ilas Kenceng, la más bella e inaccesible de todas las cuevas que habíamos descubierto en Borneo. Cuando en 1998 la vimos por primera vez, sólo tuvimos unas horas para estudiar su misterioso arte rupestre, lo que dejó en nosotros multitud de preguntas: ¿quién hizo aquellas figuras, cuándo y por qué? Ahora volvíamos sobre nuestros pasos en busca de pistas.Nuestro equipo franco-indonesio constaba de 35 personas, entre arqueólogos, espeleólogos, guías, un equipo de filmación, remeros, porteadores y un cocinero. Habíamos iniciado la expedición hacía un mes en la costa del estrecho de Makasar, en Kalimantan Oriental, en la parte indonesia de Borneo. Tras zarpar en el río Bungalun a bordo de diez piraguas cargadas hasta los topes, pusimos rumbo a una región donde no hay carreteras ni poblados, sólo jungla y aserradas cumbres de piedra caliza. El plan era remontar el río hasta la confluencia con el Marang, y continuar en dirección norte hacia el interior de las montañas, haciendo escalas para investigar una serie de cuevas con un arte rupestre similar.Lea el artículo completo en la revista

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