Publicado: Abril 2005
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Nómadas del mar
El mundo se ha olvidado de los moken y de su vida errante a bordo de embarcaciones que recorren las costas del sur de Myanmar en busca de conchas preciosas que venden en tierra firme.
Por Jacques Ivanoff
Fotografías de Nicolas Reynard
Los vemos en el horizonte, con su flotilla de pequeños barcos hechos a mano, llamados kabang, como un espejismo bajo el sol poniente. Desconfían de los extranjeros. Al vernos llegar, se dispersan. Nos acercamos a una de las embarcaciones y digo unas palabras tranquilizadoras en su lengua. El barco navega más despacio y finalmente se detiene, sin dejar de oscilar por el impulso en medio de un denso silencio. Salto a bordo, como privilegiado intruso y extraño testigo de otro mundo.Ese mundo pertenece a los moken, una cultura marítima nómada de la rama austronesia, que probablemente emigró del sur de China hace unos 4.000 años y, tras recorrer Malaysia, se separó de otros grupos migratorios a finales del siglo XVII. Su hogar es el archipiélago de Mergui, unas 800 islas esparcidas frente a la costa de Myanmar (antigua Birmania) a lo largo de 400 kilómetros del mar de Andamán. Durante decenios, la piratería y la dictadura militar de Myanmar mantuvieron alejados a los visitantes. Con un permiso especial para trabajar en la zona, yo también soy un nómada en estas aguas, donde llevo años siguiendo a los moken para oír sus historias y conocer más a fondo su cultura.La persona que me recibe en su embarcación familiar es un anciano llamado Gatcha. Mi padre, Pierre Ivanoff, trabajó con los moken desde 1957, y yo reestablecí esta relación en 1982, varios años después de su muerte.Lea el artículo completo en la revista
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