Accesos rápidos


Publicidad


Publicado: Febrero 2005

Hemeroteca

Cárabos lapones

Cárabos lapones

Señores alados de los bosques septentrionales de Eurasia y América del Norte, estas grandes rapaces vuelan en silencio, ven en la oscuridad y son capaces de oír cómo sus presas, pequeños roedores, se mueven bajo la nieve.

Por Lynne Warren
Fotografías de Daniel J. Cox

Con los bosques de Montana blanqueados aún por los restos de una tormenta de nieve primaveral –circunstancia que facilita la localización de ardillas terrestres listadas–, un macho de cárabo lapón lleva comida al tronco hueco donde le están esperando su pareja y los polluelos. Tras desgarrar la carne, la hembra deposita un bocado en el pico abierto de uno de los pequeños . En el territorio de los estados contiguos de Estados Unidos, el cárabo lapón se alimenta de una variedad de pequeños roedores, entre ellos topillos y tuzas –topos diminutos–, pero las poblaciones de Canadá y Alaska cazan casi exclusivamente topillos. Estos cárabos se lanzan en picado sobre sus presas. Con las afiladas garras ocultas bajo el cuello, se precipitan de cabeza en la nieve para atrapar topillos, y lo hacen con tal fuerza que pueden romper una capa de nieve dura lo bastante gruesa como para sostener 80 kilos. Localizan las presas ocultas gracias a sus grandes discos faciales, que canalizan el sonido hacia sus oídos. Cuando el ataque tiene éxito, como le sucedió a este cárabo de Manitoba, el cazador se sacude la nieve y se lleva la presa a un lugar seguro para comérsela.Lea el artículo completo en la revista


Meneame ImprimirEnviar a un amigo

0 comentarios

Si quieres opinar, tienes que estar registrado

¡Regístrate! Disfruta de todas las ventajas de pertenecer al Club National Geographic

Y, si ya eres socio identifícate.

Publicidad