Unos escaladores acometen las escarpadas islas de la bahía de Ha Long en Vietnam.
Por Lynn Hill, Diciembre de 1997
Nguyen Mien, un pescador local, me preguntó: ¿Qué busca ahí arriba?, tras verme escalar un farallón en una de las 3.000 minúsculas islas esparcidas por la bahía de Ha Long (Vinh Ha Lon). Mis amigos y yo estábamos escalando las torres de mayor dificultad técnica durante un viaje de cuatro semanas a Vietnam.Nada. Escalo por gusto, le expliqué, añadiendo que para mí este deporte es como el baile o las artes marciales. Adopté una pose de tai-chi. ¡Ah, como esto!, dijo él, simulando retarme.La familia de Nguyen lleva una vida nómada en la bahía, y amarra su barca junto con otras en un pueblo flotante del golfo de Tonkín, a 65 kilómetros al este de Haiphong. Cuando visitamos la flotilla de unas treinta embarcaciones, encontramos a mujeres cocinando, hombres mayores remendando redes y niños saltando de cubierta en cubierta como los piratas que, según rumores, todavía merodean por estas aguas.Lea el artículo completo en la revista.